Ucrania acusa a Hungría de retener a siete empleados bancarios que transportaban millones en efectivo y oro

El gobierno de Ucrania acusó a Hungría de retener a siete empleados del banco estatal Oschadbank que trasladaban dinero y oro desde Austria hacia Kiev. El incidente desató un nuevo choque diplomático entre ambos países, mientras Budapest insinuó posibles vínculos con lo que llamó “la mafia ucraniana de la guerra”.


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Fuente: EFE

Según explicó el funcionario, los retenidos son empleados del banco estatal Oschadbank que trasladaban fondos entre esa entidad y Raiffeisen Bank International como parte de operaciones habituales entre bancos públicos.

De acuerdo con la entidad ucraniana, los trabajadores transportaban 40 millones de dólares, 35 millones de euros y nueve kilogramos de oro en dos vehículos blindados cuando fueron detenidos por las autoridades húngaras mientras atravesaban el país.

El banco sostuvo que el traslado estaba debidamente declarado y autorizado, y señaló que, según el seguimiento por GPS, los vehículos permanecieron durante varias horas en el centro de Budapest, cerca de dependencias policiales.

El episodio ocurre en medio de un clima de tensión creciente entre Kiev y Budapest. Hungría es uno de los países de la Unión Europea que mantiene una postura más cercana a Rusia desde el inicio de la invasión a Ucrania y ha bloqueado decisiones clave del bloque en apoyo financiero a Kiev.

Entre ellas, Budapest frena la emisión de deuda conjunta de la Unión Europea destinada a financiar un paquete de asistencia de 90.000 millones de euros para Ucrania, aprobado por los Veintisiete en diciembre.

Investigación por posible lavado de dinero

Desde el lado húngaro, el ministro de Exteriores Péter Szijjártó puso en duda la legalidad de las operaciones y afirmó que las grandes cantidades de dinero trasladadas en efectivo en los últimos meses “plantean serias preguntas”.

En un mensaje difundido en redes sociales, el funcionario señaló que desde enero habrían transitado por Hungría unos 900 millones de dólares, 420 millones de euros y 146 kilos de lingotes de oro con destino a Ucrania.

“¿Por qué los bancos no realizan estas operaciones mediante transferencias electrónicas?”, cuestionó Szijjártó, quien sugirió que los movimientos podrían estar vinculados a lo que denominó “la mafia ucraniana de la guerra”, aunque sin ofrecer detalles concretos.

Las autoridades húngaras abrieron un proceso penal por sospecha de lavado de dinero, mientras que la Policía ucraniana investiga el caso como un posible secuestro y solicitó cooperación internacional, incluso a Europol.

Poco después del incidente, Hungría decidió expulsar del país a los siete ciudadanos ucranianos, en un episodio que profundiza el deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos.