El presidente de Estados Unidos aseguró que las operaciones militares seguirán hasta cumplir todos los objetivos estratégicos y volvió a pedir la rendición de fuerzas iraníes a cambio de inmunidad. Crece la tensión militar en Medio Oriente.
En un mensaje difundido a través de la red Truth Social, el mandatario sostuvo que las operaciones militares siguen activas y no se detendrán hasta alcanzar “objetivos muy firmes”, aunque evitó precisar cuáles son las metas estratégicas de la campaña.
“Las operaciones de combate continúan en este momento, con toda su fuerza, y continuarán hasta que todos nuestros objetivos sean alcanzados”, expresó Trump en un video de seis minutos.
Advertencia sobre nuevas víctimas
El líder estadounidense reconoció que el conflicto podría tener un alto costo humano para su país. “Probablemente habrá más bajas antes de que termine”, señaló, al admitir que el escenario militar seguirá siendo complejo mientras continúen las acciones armadas en la región.
La declaración llega en un contexto de enfrentamientos directos tras los ataques aéreos lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, que derivaron en represalias de Teherán mediante misiles y drones dirigidos hacia Israel y bases militares en el Golfo.
Pedido de rendición a fuerzas iraníes
Trump reiteró además un llamado directo a integrantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para que abandonen las armas, prometiendo “inmunidad total” a quienes depongan la resistencia.
Desde Teherán, la respuesta fue inmediata. El canciller iraní Seyed Abbas Araghchi rechazó las advertencias estadounidenses y sostuvo que ningún país tiene autoridad para impedir que Irán ejerza su derecho a defenderse frente a ataques externos.
Escalada regional y tensión creciente
La ofensiva militar iniciada durante el fin de semana profundizó la crisis en Medio Oriente y abrió un escenario de confrontación directa con riesgo de expansión regional. Según declaraciones previas del propio Trump, al menos 48 altos funcionarios iraníes habrían muerto durante los bombardeos.
El conflicto se intensificó tras la confirmación iraní de la muerte del líder supremo Ali Khamenei, un hecho que podría redefinir el equilibrio político interno del país y aumentar la incertidumbre sobre la evolución del enfrentamiento.
Mientras continúan los ataques y las represalias cruzadas, la comunidad internacional sigue de cerca una crisis que amenaza con alterar el equilibrio geopolítico global y generar impactos económicos y energéticos a escala mundial.