La medida de fuerza comenzó alrededor de las 6:00 en el hall central de la terminal aérea, con concentración frente a los mostradores de check-in de la línea de bandera. Como consecuencia, cientos de pasajeros debieron afrontar largas filas y demoras en el despacho de equipaje y la atención al público.
Durante la jornada, los manifestantes desplegaron pancartas y realizaron cánticos en defensa de los puestos de trabajo y de la empresa estatal, buscando visibilizar el reclamo frente a los usuarios de la terminal.
Corradi aseguró públicamente que su cesantía fue una represalia directa por su rol como representante gremial y por haber encabezado distintos reclamos laborales dentro de GPS.
Los trabajadores confirmaron además que la protesta de este viernes forma parte de un plan de lucha y anticiparon una nueva medida de fuerza para el próximo martes, con el posible respaldo de otras organizaciones sindicales, sociales y políticas.
El conflicto mantiene en alerta a la actividad aeroportuaria, ya que nuevas protestas podrían volver a afectar la operación de vuelos en Aeroparque durante los próximos días.