El futbolista argentino Lucas Trejo, defensor del Club Sport Marítimo de La Guaira, atraviesa horas de profunda angustia luego de perder contacto con su esposa y sus dos hijos tras el derrumbe del edificio donde vivían en Playa Grande, una de las zonas más afectadas por los terremotos que sacudieron a Venezuela y dejaron al menos 164 muertos y 971 heridos.
La esposa del jugador fue identificada como Yanina Maranella, mientras que sus hijos son Aarón Trejo Maranella y Ainhoa Trejo Maranella.
En medio de la desesperación, Trejo compartió una fotografía familiar y publicó un emotivo mensaje en sus historias de Instagram para solicitar colaboración.
"Nuestro edificio en Playa Grande se derrumbó. No sé nada de mi familia. Por favor, oren por ellos y difundan este mensaje por si alguien los vio. Quiero creer que no estaban ahí. Oren por mi familia, por favor", escribió el futbolista.
El pedido se viralizó rápidamente y generó una ola de solidaridad entre hinchas, periodistas, clubes y usuarios de redes sociales, en un país conmocionado por la magnitud del desastre.
Según trascendió, el defensor se encontraba en Caracas junto al plantel del Club Sport Marítimo de La Guaira, ya que su equipo debía disputar un encuentro de la copa local frente a Deportivo Miranda en el estadio Brígido Iriarte.
Mientras tanto, su esposa y sus hijos permanecían en Playa Grande, en el estado de La Guaira, una de las regiones más castigadas por los terremotos y donde se registraron numerosos derrumbes de edificios y viviendas.
Las autoridades venezolanas declararon a La Guaira como zona de desastre y mantienen un amplio operativo de búsqueda y rescate para localizar sobrevivientes entre los escombros.
El balance oficial de víctimas continúa en actualización, mientras miles de personas permanecen desaparecidas o no han podido ser localizadas debido a las dificultades en las comunicaciones y los severos daños en la infraestructura.
La situación en Playa Grande es especialmente crítica, con equipos de emergencia trabajando contrarreloj entre los escombros en busca de personas atrapadas, mientras familiares y vecinos aguardan noticias de sus seres queridos.