Rusia retiró a su embajador del Reino Unido y negó una crisis

Rusia confirmó la salida de su embajador en el Reino Unido, Andrei Kelin, quien dejó el cargo el mes pasado sin sucesor designado. Moscú negó que la decisión implique una rebaja del nivel diplomático, aunque reconoció el fuerte deterioro de la relación bilateral.


Internacionales

Fuente: EFE

La confirmación llegó luego de que el diario británico The Times informara que el nombre de Kelin había dejado de figurar en la lista de diplomáticos de la embajada rusa en Londres.

A pesar de la salida del embajador, Moscú buscó minimizar el impacto diplomático de la decisión y aseguró que no representa una disminución del nivel de las relaciones entre ambos países.

Moscú negó una rebaja en las relaciones diplomáticas

La Embajada rusa en Londres difundió un comunicado en el que sostuvo que la salida de Kelin “en modo alguno” rebaja el nivel de las relaciones diplomáticas entre Rusia y el Reino Unido.

Sin embargo, desde la representación rusa reconocieron que el vínculo atraviesa uno de sus peores momentos y responsabilizaron al Gobierno británico por el deterioro de las relaciones.

Una fuente diplomática rusa acusó a Londres de avanzar por “la senda del enfrentamiento” y señaló que Kelin dejó el país con la expectativa de que pueda retomarse un diálogo más constructivo si el Reino Unido modifica sus políticas hacia Moscú.

Las tensiones por la guerra en Ucrania

La salida del embajador se produce en un contexto de fuertes tensiones entre Rusia y el Reino Unido, especialmente por las posiciones británicas frente a la guerra en Ucrania.

Moscú sostuvo que las relaciones bilaterales “se han deteriorado hasta un nivel excepcionalmente bajo” y atribuyó esta situación a las decisiones adoptadas por Londres.

El enfrentamiento diplomático se profundizó a partir del respaldo británico a Ucrania y de las acusaciones cruzadas entre ambos gobiernos relacionadas con las operaciones militares y el suministro de armamento.

Kelin dejó el cargo sin reemplazante

Andrei Kelin había ocupado la representación diplomática rusa en el Reino Unido durante siete años.

Tras su salida, la embajada quedó temporalmente bajo la conducción del encargado de negocios Vasili Tsiganov, mientras Moscú no informó quién será el próximo embajador.

La ausencia de un reemplazante inmediato ocurre en un momento especialmente sensible para las relaciones entre ambos países y agrega incertidumbre a los canales diplomáticos entre Moscú y Londres.

Rusia confirmó la salida de su embajador en el Reino Unido, pero rechazó que la decisión implique una ruptura o una reducción formal del nivel de las relaciones diplomáticas. Al mismo tiempo, Moscú admitió que el vínculo con Londres atraviesa un período de deterioro excepcional, marcado por la guerra en Ucrania y las diferencias políticas entre ambos gobiernos.