El Kremlin calificó de “inamistosas” las nuevas sanciones aprobadas por el Congreso de Estados Unidos y advirtió que podrían dificultar las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz en Ucrania.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el proyecto como una acción “inamistosa” y sostuvo que nuevas sanciones estadounidenses dificultarían las negociaciones de paz. Sus declaraciones fueron realizadas después de que la Cámara de Representantes aprobara la iniciativa.
Qué contempla el paquete de sanciones
La iniciativa, conocida como Lindsey O. Graham Sanctioning Russia and Iran Act, busca incrementar la presión económica sobre Moscú y contempla sanciones contra funcionarios, entidades financieras y sectores estratégicos de la economía rusa.
El proyecto también apunta a la denominada “flota fantasma”, integrada por buques utilizados para transportar petróleo ruso y eludir las restricciones occidentales.
La Cámara de Representantes aprobó la legislación el miércoles 16 de septiembre por 262 votos contra 159, luego de que el Senado ya la hubiera aprobado previamente. Ahora el texto fue enviado a la Casa Blanca para que Trump decida si lo promulga.
Aranceles de hasta el 100% para compradores de petróleo ruso
Uno de los puntos de mayor impacto internacional es la facultad que el proyecto otorga al presidente estadounidense para establecer aranceles de hasta el 100% sobre determinados países que continúen comprando cantidades significativas de petróleo y gas ruso.
Entre los principales países alcanzados por esta disposición aparecen China e India, dos grandes compradores de energía rusa. La aplicación de esos aranceles no sería automática: dependería de una decisión posterior de Trump.
India ya expresó su preocupación por la posibilidad de que Estados Unidos aplique esas tarifas y advirtió que podrían afectar las relaciones bilaterales y el mercado energético internacional. Nueva Delhi también reafirmó que continuará buscando fuentes diversas para garantizar su seguridad energética.
El impacto sobre las negociaciones por Ucrania
La reacción de Moscú se produce mientras los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos para avanzar hacia un acuerdo entre Rusia y Ucrania permanecen estancados.
Peskov sostuvo que la eventual aplicación de nuevas sanciones dificultaría aún más la búsqueda de una solución negociada. Trump, por su parte, había enviado recientemente representantes a Moscú y Kyiv con el objetivo de reactivar el proceso diplomático.
De esta manera, el proyecto aprobado por el Congreso estadounidense suma una nueva herramienta de presión económica sobre Rusia, mientras Washington mantiene abiertas las gestiones para intentar avanzar hacia un acuerdo sobre el conflicto.