El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó que el país atraviesa “la batalla de todas las batallas” frente a sectores que buscan impedir las transformaciones impulsadas por su administración y denunció que recursos provenientes del narcotráfico estarían financiando algunas de las movilizaciones que afectan distintas regiones del país.
Según el mandatario, existen indicios de que recursos económicos procedentes de zonas vinculadas a la producción de narcóticos fueron utilizados para respaldar acciones que buscan generar inestabilidad política.
“No es de extrañar que desde las regiones de producción de narcóticos se haya capturado a portadores de recursos económicos que, en algunos casos, han ido a alimentar movilizaciones y acciones en contra de nuestra democracia, nuestra Constitución y el bienestar de los bolivianos”, sostuvo.
Paz diferenció a los sectores que mantienen reclamos sociales legítimos de aquellos grupos que, según su visión, intentan obstaculizar el proceso de reformas institucionales. También cuestionó la participación de colaboradores cercanos al expresidente Evo Morales en algunas protestas desarrolladas en El Alto.
“Esta es la batalla de todas las batallas. O transformamos la patria hacia un destino institucionalizado, sin corrupción y con el narcotráfico acorralado, o vuelve un pasado donde todo vale”, afirmó.
Proyecto para regular los estados de excepción
Durante su discurso, el jefe de Estado confirmó el envío a la Asamblea Legislativa de un proyecto de ley destinado a reglamentar los estados de excepción, con el objetivo de fortalecer el marco jurídico para la actuación de las instituciones públicas y las fuerzas de seguridad.
“Este reglamento para los estados de excepción es para fortalecer a las instituciones y particularmente a nuestras Fuerzas Armadas en su actuación”, explicó.
No obstante, remarcó que la principal estrategia del Gobierno continúa siendo el diálogo y la búsqueda de consensos para superar el conflicto.
Convocatoria a las organizaciones movilizadas
Paz informó además que el Ejecutivo convocó formalmente a diferentes organizaciones sociales para abrir una mesa de diálogo. Entre ellas mencionó a las federaciones Tupac Katari y Bartolina Sisa, protagonistas de algunas de las protestas registradas en las últimas semanas.
“Los hemos convocado para tener un diálogo franco y abierto. Ya depende de ellos la prontitud para estar junto al presidente y los ministros en esa mesa de diálogo”, expresó.
Asimismo, pidió garantizar corredores humanitarios para permitir el ingreso de alimentos, medicamentos y combustibles a las ciudades afectadas por los bloqueos.
“La gente necesita medicina, alimentos y combustible. No vamos a dudar en aplicar programas de acción humanitaria junto a la Policía y las Fuerzas Armadas”, advirtió.
Más cambios en el gabinete
El mandatario también anticipó nuevas modificaciones en el gabinete nacional. Según explicó, la incorporación de Ernesto Justiniano no será el último cambio dentro del Ejecutivo, ya que se encuentra evaluando sumar representantes de distintos sectores sociales a la administración.
“Hemos atendido el llamado a que haya inclusión. Por eso esperamos estos diálogos. Los cambios ministeriales están pendientes únicamente de ese proceso de mayor inclusión”, concluyó.
Las declaraciones de Paz se producen en un contexto de creciente conflictividad política y social en Bolivia, donde el Gobierno intenta contener las protestas mientras busca abrir canales de negociación con los sectores movilizados.