Reforma laboral: 7 de cada 10 empresas prevén beneficios, pero dudan entre contratar o reducir personal

La nueva reforma laboral abre un escenario de mayor flexibilidad para las empresas, que ahora evalúan si aprovecharla para expandir sus equipos o ajustarlos ante la caída de la actividad. Un relevamiento privado muestra expectativas positivas, aunque persiste la cautela en la toma de decisiones.


Economìa

Fuente: Redacción Vía Noticias

Según una encuesta de la consultora Adecco, 7 de cada 10 empresas esperan un impacto favorable en las condiciones de contratación. Sin embargo, este optimismo inicial convive con un contexto económico marcado por la caída de la actividad industrial y el consumo, lo que introduce cautela a la hora de definir el tamaño de las dotaciones.

El nuevo esquema amplía las modalidades contractuales y otorga mayor flexibilidad para organizar el trabajo, permitiendo ajustar plantillas en función de ciclos de negocio más dinámicos. No obstante, esta mayor libertad también exige mayor precisión técnica: las compañías deben decidir qué puestos serán estructurales y cuáles podrán adaptarse a esquemas más flexibles.

En este escenario, la tercerización gana protagonismo como herramienta para reducir riesgos operativos y legales. Delegar procesos en partners especializados permite a las empresas acceder a estructuras más ágiles sin asumir la complejidad de la gestión laboral, transformando la flexibilidad en una ventaja competitiva concreta.

Uno de los aspectos centrales de la reforma es la redefinición de los esquemas indemnizatorios, que ahora presentan criterios más claros en cuanto a bases de cálculo, topes y mínimos. Esta mayor previsibilidad permite proyectar costos laborales con más exactitud y reducir la exposición a contingencias judiciales.

“En este nuevo contexto, acompañar a las organizaciones en la planificación de dotaciones, el costeo laboral actualizado y la correcta implementación de esquemas de salida es clave para transformar el marco normativo en decisiones concretas y sostenibles”, explicó Patricio Dewey, director comercial y de marketing de Adecco Argentina.

A su vez, la reforma introduce cambios en la responsabilidad dentro de los esquemas de tercerización, acotando la exposición de las empresas usuarias y generando un entorno más previsible. Sin embargo, esto eleva la exigencia en materia de control documental, que pasa a ser un requisito indispensable para evitar conflictos legales.

En este sentido, la elección de proveedores se convierte en una decisión estratégica. Trabajar con firmas con respaldo financiero y experiencia en gestión laboral permite a las compañías operar con mayor seguridad jurídica y eficiencia operativa.

Pese a los cambios normativos, uno de los principales desafíos estructurales del mercado laboral persiste: la escasez de talento calificado. Sectores como minería, energía, tecnología y logística continúan mostrando brechas significativas, especialmente en perfiles técnicos.

Frente a este escenario, la inversión en capacitación y desarrollo de talento se posiciona como una herramienta clave para mejorar la productividad y retener recursos humanos. En particular, los mandos medios tendrán un rol central en la implementación de los nuevos esquemas laborales y en la gestión del clima organizacional.

Así, la reforma laboral abre una nueva etapa para el mercado de trabajo en Argentina, donde la flexibilidad y la previsibilidad conviven con la incertidumbre económica. El resultado final dependerá de cómo las empresas logren equilibrar eficiencia, competitividad y desarrollo del capital humano.