El Gobierno nacional confirmó el inicio del proceso de privatización de Intercargo y detalló las condiciones de venta. El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que se avanzará con la transferencia total de la compañía.
El Gobierno nacional avanza en la privatización de Intercargo, la empresa estatal encargada de los servicios de rampa en aeropuertos de todo el país, y dio a conocer los principales lineamientos del proceso de venta.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que este jueves 26 de marzo comenzará formalmente el proceso de privatización, el cual contempla la transferencia total de la compañía y la salida completa del Estado de su participación accionaria.
Según detalló el funcionario, la empresa continuará operando como una unidad en funcionamiento, manteniendo sus contratos vigentes, licencias y presencia en los distintos aeropuertos donde actualmente presta servicios. Esto implica que no habrá interrupciones en la prestación durante la transición hacia la gestión privada.
Caputo calificó la medida como “un paso más” dentro del proceso de transformación del sector aerocomercial. En ese sentido, remarcó que la política del Gobierno apunta a reducir la intervención estatal y fomentar un esquema basado en la competencia y la inversión privada.
Entre las reformas implementadas en el sector, el ministro mencionó la desregulación del mercado aerocomercial y la apertura para incorporar nuevos prestadores de servicios de asistencia en tierra. El objetivo, según indicó, es mejorar la eficiencia operativa y elevar la calidad de los servicios aeroportuarios.
De acuerdo con lo informado, la privatización incluirá la transferencia integral de Intercargo, lo que significa que el Estado dejará de tener participación en la empresa una vez finalizado el proceso.
“Con esta privatización reafirmamos que el Estado debe concentrarse en garantizar reglas de juego claras, promover la libertad económica y generar condiciones para la inversión privada”, sostuvo Caputo.
La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno para reformar el sistema aerocomercial argentino, con el foco puesto en aumentar la competitividad del sector y atraer nuevos actores al mercado.