Pichetto propone “modernizar” el peronismo con un “capitalismo productivo” y un frente de centro nacional

El diputado Miguel Pichetto impulsa su regreso al peronismo con una propuesta de “capitalismo productivo” y un frente de “centro nacional”. La iniciativa generó reacciones dispares dentro del PJ, entre apoyos tácticos, desconfianza y críticas desde distintos sectores del espacio.


Política

Fuente: Redacción Vía Noticias

Después de años de acercamiento a espacios de centroderecha —incluida su candidatura a vicepresidente junto a Mauricio Macri en 2019— el legislador pretende regresar al PJ con una propuesta que, según plantea, deje atrás los modelos de fuerte intervención estatal y apunte a una mayor previsibilidad económica para atraer inversiones.

La idea, de acuerdo con el propio Pichetto, es impulsar un peronismo que se ubique en el centro del espectro político y promueva un esquema de “capitalismo productivo”, alejándose de lo que define como un “viejo esquema de intervencionismo y Estado presente”.

En ese marco, el diputado mantuvo recientemente una reunión con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su domicilio de la calle San José 1111, donde actualmente cumple prisión domiciliaria. Según trascendió, en ese encuentro dialogaron sobre la situación política y el futuro del peronismo.

Pichetto planteó la posibilidad de construir un gran frente nacional similar al que impulsó el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva para enfrentar a Jair Bolsonaro.

“El peronismo necesita una propuesta capitalista, productiva, por el centro, que dé previsibilidad y garantías a los inversores y a los agentes económicos”, sostuvo el legislador al referirse a su planteo.

Además, pidió abrir un “debate profundo” dentro del movimiento, en línea con el proceso de renovación que atravesó el peronismo en los años ochenta con dirigentes como Antonio Cafiero, Carlos Menem, José Manuel de la Sota y Carlos Grosso.

Reacciones diversas en el peronismo
El posible regreso de Pichetto generó reacciones dispares dentro del peronismo. Algunos sectores observan su retorno con desconfianza, recordando su cercanía con el macrismo y su respaldo a varias iniciativas del gobierno de Javier Milei en el Congreso.

En el espacio vinculado al gobernador bonaerense Axel Kicillof, conocido como Movimiento Derecho al Futuro, predominan las posturas de indiferencia o rechazo hacia la iniciativa.

Pichetto ha sido crítico del mandatario provincial y recientemente sostuvo que, si quiere consolidarse como alternativa nacional, debería modificar el rumbo de su política económica y de gestión.

En tanto, dentro de La Cámpora —conducida por Máximo Kirchner— algunos dirigentes evalúan el regreso del legislador desde una lógica táctica, en medio de la interna que mantiene el kirchnerismo con Kicillof.

El diputado Eduardo Valdés, cercano a Cristina Kirchner, expresó públicamente su respaldo a la reincorporación del ex senador. “¿Cómo no voy a estar de acuerdo con que vuelva si los años más felices de Argentina desde Perón fueron cuando Cristina era presidenta y Miguel jefe del bloque del Senado?”, afirmó.

Otros dirigentes consideran que la presencia de Pichetto podría ampliar el alcance electoral del peronismo hacia sectores más conservadores. “No trae votos, pero nos puede hacer crecer hacia la derecha, un espacio que descuidamos”, evaluó un legislador de Unión por la Patria.

Desde el sector más a la izquierda del peronismo, representado por Patria Grande, liderado por Juan Grabois, las reacciones fueron más cautelosas.

Dirigentes del espacio señalaron que “las puertas no se le cierran a nadie”, pero advirtieron que la coalición opositora no se organizará necesariamente alrededor de las ideas que propone el diputado.

El eventual retorno de Pichetto abre así un nuevo capítulo en las discusiones internas del peronismo, en momentos en que distintos sectores del movimiento buscan redefinir su identidad política y su estrategia frente al gobierno libertario.