El presidente colombiano y la mandataria venezolana mantuvieron su primer encuentro en Caracas con foco en seguridad fronteriza, inteligencia y proyectos energéticos.
La reunión, realizada en el Palacio de Miraflores, marcó un paso clave en la recomposición del vínculo entre ambos países, con especial énfasis en la cooperación frente a los desafíos en la frontera común. Allí acordaron fortalecer mecanismos de intercambio de información e inteligencia para combatir bandas criminales y delitos transnacionales.
Rodríguez destacó que el encuentro se da en un contexto de “necesidad de unión e integración”, y remarcó que se trabajó en un abordaje “serio y concreto” en materia de seguridad, con la intención de implementar medidas de manera inmediata.
Por su parte, Petro subrayó la importancia de avanzar en la integración regional. “La humanidad hermana comienza por los vecinos”, expresó el mandatario, al tiempo que planteó que una mayor articulación podría fortalecer a ambos países en el escenario internacional.
Además de la seguridad, la agenda incluyó temas energéticos y de infraestructura, como la posibilidad de cooperación en electricidad y gas, así como la reactivación del comercio bilateral.
El encuentro también contempló cuestiones vinculadas a defensa, turismo y desarrollo económico, en un intento por relanzar la relación entre Bogotá y Caracas tras años de tensiones políticas y diplomáticas.
La reunión se produce en un momento clave para la región, con ambos gobiernos buscando estabilizar la frontera compartida —de más de 2.200 kilómetros— y coordinar acciones frente a problemáticas comunes como el narcotráfico, el contrabando y la presencia de grupos armados.
Este acercamiento bilateral refleja una nueva etapa en el vínculo entre Colombia y Venezuela, con la seguridad y la integración como ejes centrales de una agenda que busca tener impacto inmediato en la región.