Paro universitario: comienza la tercera semana con reclamo salarial y por mayor financiamiento

Docentes de universidades públicas inician la tercera semana de paro nacional impulsado por CONADU y CONADU Histórica, en reclamo de recomposición salarial y la aplicación de la Ley de Financiamiento.


Política

Fuente: Redacción Vía Noticias

La medida de fuerza, impulsada por las principales federaciones gremiales, apunta a lograr la “aplicación inmediata” de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada el año pasado, que contempla un incremento de recursos para garantizar el funcionamiento del sistema.

Además, los sindicatos advierten sobre un fuerte deterioro del poder adquisitivo de los salarios. Según datos difundidos por docentes de la Universidad de Buenos Aires, el sueldo real del sector se ubica en un mínimo histórico: 35,6% por debajo de noviembre de 2023 e incluso por debajo de los niveles más críticos registrados en 2004.

Universidades afectadas y medidas de fuerza
La protesta impacta en distintas instituciones del país. En la Universidad Nacional de Luján se lleva adelante un paro docente y no docente durante toda la semana, mientras que en la Universidad Nacional de La Plata, a través del gremio ADULP, también se votaron medidas de fuerza que se extenderán durante los próximos días.

En varias facultades, la adhesión al paro implica el cierre de sedes y la suspensión de actividades académicas, lo que profundiza el impacto del conflicto en el calendario universitario.

Protestas y reclamo por financiamiento
En paralelo al cese de actividades, los gremios prevén concentraciones y posibles movilizaciones en distintas ciudades del país, aunque aún no se confirmaron fechas ni lugares específicos.

El eje del reclamo combina la urgencia por recomponer los salarios frente a la inflación con la necesidad de garantizar el financiamiento del sistema universitario público, en un contexto de fuerte ajuste presupuestario.

De este modo, el conflicto docente se extiende sin una resolución inmediata y suma presión sobre el Gobierno, mientras crece la preocupación por el funcionamiento y la sostenibilidad de las universidades públicas en la Argentina.