El radar del Aeropuerto Internacional Presidente Perón de Neuquén fue actualizado con tecnología de última generación. La mejora fortalece la cobertura aérea en la región y optimiza la gestión del tránsito en el espacio aéreo argentino.
El nuevo equipamiento ya se encuentra operativo e integrado al Sistema de Vigilancia del Tránsito Aéreo de la Argentina, lo que permite mejorar la precisión y calidad de la información utilizada por los controladores.
Por su ubicación estratégica en el norte de la Patagonia, el radar de Neuquén cumple un rol clave dentro de la red nacional, ya que aporta datos en tiempo real a los Centros de Control de Área (ACC) de Ezeiza y Comodoro Rivadavia.
Con esta actualización, se amplía la cobertura radar sobre una extensa porción del espacio aéreo argentino, lo que facilita una gestión más eficiente del tránsito aéreo y habilita un mayor volumen de operaciones en la región.
Los trabajos incluyeron la renovación completa de los principales componentes electrónicos del sistema, incorporando tecnologías avanzadas como Modo S y ADS-B. Estas herramientas permiten acceder a información más precisa, completa y en tiempo real sobre las aeronaves en vuelo.
Para garantizar la continuidad del servicio durante las tareas, se instaló de manera provisoria el sistema móvil “Mamboretá” (RSMA-T), que funcionó sin interrupciones mientras se realizaba la modernización del radar principal.
Además, se llevaron adelante mejoras en la infraestructura complementaria, incluyendo sistemas eléctricos, instalaciones técnicas, balizamiento y refuerzo de la seguridad perimetral, con el objetivo de asegurar el correcto funcionamiento del equipamiento.
La iniciativa forma parte del plan impulsado por la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), que prevé la renovación progresiva de 22 radares en todo el país.
En los últimos meses, ya fueron modernizados sistemas en distintas provincias, entre ellas La Rioja, San Luis, Bariloche, Bahía Blanca, Quilmes, Santa Rosa, Posadas, Pehuajó y Salta. También se avanzó con el radar de Paraná —que funcionó como prototipo— y la incorporación de un nuevo sistema en Ezeiza.
Con estas actualizaciones, el Gobierno busca consolidar una red de vigilancia aérea más moderna, integrada y alineada con estándares internacionales, reforzando la seguridad y eficiencia de los servicios de navegación aérea en todo el territorio nacional.