A pesar de la caída del precio FOB oficial del maíz en Rosario, los exportadores argentinos continúan pagando valores superiores a su capacidad teórica de pago para asegurarse mercadería y completar embarques programados.
El mercado argentino de maíz atraviesa una situación particular: mientras los precios FOB muestran una tendencia bajista, los exportadores continúan ofreciendo valores superiores a los teóricos para garantizar el cumplimiento de los embarques comprometidos antes de que la competencia brasileña gane protagonismo.
El precio FOB oficial del maíz Rosario con embarque cercano, hasta julio próximo, se ubica actualmente en 197 dólares por tonelada, una cifra inferior a los 214 dólares registrados apenas un mes atrás. Sin embargo, esta caída no se refleja plenamente en los valores que recibe el productor.
Según estimaciones de la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), considerando un costo de “fobbing” de 13,2 dólares por tonelada, el FAS teórico del maíz Rosario disponible se encuentra en torno a los 167 dólares por tonelada.
No obstante, el mercado muestra otra realidad. Este martes, la referencia del maíz disponible en Rosario negociada en A3 Mercados cerró en 180 dólares por tonelada, mientras que el contrato Maíz Rosario Julio 2026 finalizó en 177 dólares. Esto implica que la exportación está pagando alrededor de 13 dólares por encima de su capacidad teórica de pago para asegurarse volumen.
En los hechos, un valor de 180 dólares por tonelada para el maíz disponible implica que el cereal se comercializa prácticamente libre del impacto de los derechos de exportación, pese a que actualmente tributa una alícuota del 8,5% sobre el valor FOB.
La explicación de esta conducta se encuentra en el escenario regional. Brasil, principal competidor de Argentina en el mercado internacional de maíz, todavía no ingresó con fuerza al circuito exportador debido a que la cosecha de maíz tardío recién comenzará a comercializarse masivamente en las próximas semanas.
De acuerdo con proyecciones de la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales de Brasil (Anec), los embarques brasileños de maíz previstos para junio apenas alcanzan las 485.695 toneladas, un volumen reducido para los estándares del país vecino.
Sin embargo, el panorama podría cambiar rápidamente a partir de julio, cuando comience a ingresar la nueva producción de maíz safrinha. El mayor flujo exportador se espera para agosto y septiembre, período en el cual los precios FOB brasileños podrían ejercer una fuerte presión bajista sobre el mercado regional.
En ese contexto, los exportadores argentinos buscan adelantar compras y completar la mayor cantidad posible de embarques antes de que Brasil recupere competitividad. Una vez que la oferta brasileña gane presencia, los valores FOB argentinos deberán ubicarse por debajo de los de Brasil para mantener mercados, una situación que podría complicar los márgenes de los productores locales.
Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) reflejan la intensidad de la actividad exportadora. Para junio ya se registraron embarques de maíz por 2.296.121 toneladas, mientras que para julio el volumen comprometido asciende a 1.577.500 toneladas.
De esta manera, el mercado local sostiene valores firmes en el corto plazo gracias a la necesidad de originación de la exportación. Sin embargo, la llegada de la cosecha brasileña y la posible debilidad de los precios internacionales generan interrogantes sobre la capacidad de mantener estos niveles de cotización durante el segundo semestre del año.