El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó duramente a su par estadounidense, Donald Trump, por amenazar con imponer nuevos aranceles a productos brasileños. Durante la Cumbre del G7 en Francia, el mandatario calificó la medida como una acción “desaforada” y sostuvo que Trump “sigue actuando como un emperador”, pese a que ambos países mantienen negociaciones comerciales en curso.
La respuesta no tardó en llegar. Durante una conferencia de prensa al cierre de la Cumbre del G7, realizada en la ciudad francesa de Évian-les-Bains, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó con dureza la postura de Washington y consideró que la amenaza contradice el proceso de diálogo que ambas naciones vienen sosteniendo.
“Creo que lo que hizo fue una cosa desaforada para Brasil. Él lo sabe. Por eso dije que sigue actuando como un emperador. Nosotros estábamos llegando a acuerdos”, afirmó Lula ante los periodistas.
Las declaraciones del mandatario brasileño reflejan la preocupación existente en distintos sectores económicos del país ante la posibilidad de que Estados Unidos avance con nuevas barreras comerciales, una medida que podría afectar las exportaciones brasileñas hacia uno de sus principales socios comerciales.
Consultado sobre un eventual encuentro con Trump durante la cumbre del G7, Lula explicó que no consideró necesario solicitar una reunión bilateral, ya que las conversaciones entre ambos gobiernos continúan desarrollándose a través de los canales diplomáticos y comerciales establecidos.
“No había motivo para pedir una reunión bilateral. Nosotros estamos negociando”, sostuvo el presidente brasileño.
No obstante, Lula dejó abierta la posibilidad de mantener un contacto directo con su homólogo estadounidense si las negociaciones actuales no logran alcanzar resultados satisfactorios.
La controversia surge en un contexto de creciente sensibilidad en el comercio internacional, donde las decisiones arancelarias de las principales economías del mundo tienen impacto directo sobre los flujos de exportación, las inversiones y la competitividad de los países involucrados. Mientras continúan las negociaciones, Brasil busca evitar una escalada comercial que complique la relación económica con Estados Unidos.