Lula asegura que Brasil no cederá ante las presiones comerciales de Estados Unidos

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reafirmó este miércoles la postura de su gobierno frente a la nueva ofensiva comercial impulsada por Estados Unidos y aseguró que el país sudamericano no aceptará presiones externas que afecten su soberanía económica.


Lula

Fuente: Reuters

“Este país no adoptará más la política del perro de la calle ante las grandes potencias. Nadie tiene que tener miedo de nada, no vamos a bajar la cabeza. Somos un país democrático y soberano. No cederemos”, afirmó el mandatario.

Lula sostuvo que Brasil mantendrá una política exterior independiente y remarcó que el país cuenta con alternativas comerciales para reducir su dependencia del mercado estadounidense.

“No nos vamos a quedar llorando. Vamos a buscar otros socios. Si Estados Unidos no quiere comprar, vamos a vender a quien quiera comprar. Nosotros estamos muy tranquilos”, expresó.

El jefe de Estado destacó además la importancia de fortalecer el multilateralismo y las relaciones económicas con diversos bloques y países, en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones comerciales.

Durante su intervención también cuestionó a dirigentes de la oposición, entre ellos Flávio Bolsonaro, a quienes acusó de incentivar conflictos internacionales por intereses electorales de cara a los próximos comicios presidenciales.

Lula consideró que Brasil atraviesa un momento clave para consolidar su posición internacional y fortalecer las instituciones democráticas. En ese sentido, defendió la necesidad de que el país sea tratado como un actor relevante en la escena global.

“Estamos en un momento decisivo para que la sociedad brasileña y parte de la sociedad mundial reconozcan el fortalecimiento de la democracia en nuestro país y nuestra lucha por el multilateralismo”, sostuvo.

Asimismo, rechazó cualquier intento de minimizar el papel de Brasil en el escenario internacional y aseguró que su gobierno trabajará para defender los intereses nacionales frente a cualquier medida que considere perjudicial para el desarrollo económico del país.

Las declaraciones se producen en medio de una creciente tensión comercial entre Brasil y Estados Unidos, luego del anuncio de nuevos aranceles que podrían afectar exportaciones estratégicas brasileñas y reconfigurar el intercambio bilateral entre las dos mayores economías del continente americano.