La aerolínea alemana Lufthansa anunció la cancelación de miles de vuelos de corta distancia hasta octubre debido al fuerte aumento del precio del combustible en medio de la crisis en Medio Oriente.
Según informó la empresa, la medida permitirá ahorrar unas 40.000 toneladas de combustible, cuyo precio se duplicó tras el estallido del conflicto en Irán. El ajuste busca reducir la cantidad de vuelos de corta duración que actualmente resultan poco rentables dentro de su red.
La primera etapa del plan ya comenzó esta semana, con la cancelación de alrededor de 120 vuelos diarios, una dinámica que se mantendrá al menos hasta finales de mayo. La decisión forma parte de una reestructuración más amplia que incluye la retirada permanente de 27 aviones de la flota regional Lufthansa CityLine.
Desde la compañía señalaron que, además del aumento del combustible, influyeron las interrupciones operativas derivadas de huelgas y el contexto de incertidumbre en el suministro energético en Europa, agravado por las tensiones en Medio Oriente.
El impacto del conflicto no solo afecta a las aerolíneas, sino también al abastecimiento energético global. En ese sentido, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advirtió recientemente que Europa podría contar con reservas de combustible de aviación para apenas seis semanas si continúan las interrupciones en el suministro.
La decisión de Lufthansa refleja la presión creciente sobre el sector aerocomercial, que enfrenta costos en alza y una demanda aún inestable, en un contexto global marcado por la volatilidad energética y los riesgos geopolíticos.