Porque la maison es mucho más que el 2.55, sus zapatos más legendarios vuelven casi sin cambios este invierno para demostrar que los clásicos no caducan nunca
Una de las firmas que más clásicos ha producido a lo largo de su historia es Chanel: el 2.55, el traje de chaqueta de tweed, el little black dress... Y los zapatos bicolor. "Son la elegancia", dijo de ellos mademoiselle Chanel. Así de rotundo. Un modelo que ha ido mutando muy sutilmente a lo largo del tiempo pero manteniendo sus señas de identidad, desde el color –beige con la puntera negra–, hasta el tacón –cuadrado y con 5 centímetros de altura–.
Sin embargo este invierno Karl Lagerfeld ha decidido recuperarlo en su versión más clásica, sin ningún giro ni ningún guiño a las tendencias del momento. Y lo hizo sin reservas, calzando con él a todas y cada una de las modelos del desfile. "Es el zapato más moderno del mundo y hace las piernas más bonitas", declaraba entonces el Káiser.
Ése fue el germen del comeback: a raíz del show todas las estrellas del street style y las editoras de moda más reputadas se hicieron con su par de two-tone. Tanto que, como ocurre con los mocasines peludos de Gucci, es prácticamente imposible hacerse con unos y la lista de espera va in crescendo. Así que parece que el secreto para despertar el deseo oscila entre dos polos opuestos: la extravagancia o la eternidad. Y Gabrielle Chanel siempre tuvo claro con cuál de las dos se quedaba
"Salimos por la mañana de beis y negro, almorzamos de beis y negro, vamos a un cóctel de beis y negro. ¡Vamos vestidas de la mañana a la noche!", dijo Coco Chanel en 1957. Y ciertamente pocos diseñadores pueden presumir de tener una paleta de color tan definida, tan elocuente y tan clásica como ella.
Por eso, cuando después de crear prendas legendarias como el little black dress, el traje de dos piezas de tweed y el bolso acolchado la diseñadora se propuso completar el look de sus sueños con un par de zapatos, estos sólo podían bicolor. Chanel estaba a punto de inventar la cuarta pieza icónica de su firma y de la historia de la moda.
Los zapatos, como muchos de los diseños de Coco, rompían con los cánones estéticos de la época: entonces el calzado era siempre monocolor y debía coordinarse con el tono del resto del look. Apostar por un modelo bicolor era una invitación directa a ser un poco más libre y a imaginar nuevas fórmulas.
Rápidamente la prensa los bautizó como "las nuevas zapatillas de Cenicienta" y las actrices de la época –Catherine Deneuve, Brigitte Bardot, Delphine Seyrig y Jane Fonda, entre otras– comenzaron a usarlos sin parar.
"Con cuatro pares de zapatos puedo trabajar por todo el mundo", confesó Coco en una ocasión. No sabemos cuáles serían los 3 pares restantes, pero los primeros serían los bicolor en cualquiera de sus versiones.
Desde el modelo inicial –aquel que la diseñadora lucía en la foto en la que su amigo Serge Lifar la coge a hombros y que creó con la ayuda de el zapatero Massaro–, el zapato two-tone se ha reeditado en decenas de tejidos y acabados, pero manteniendo el esquema cromático y de estructura. En los 60 el tacón se hizo cuadrado y se estilizó un poco para que el modelo siguiera evolucionando de manera paralela a las tendencias, pero siempre a cierta distancia de ellas.
Durante años fue muy frecuente ver a las modelos de los desfiles de la firma francesa calzando la versión más clásica del zapato –aquel con tacón cuadrado de 5 centímetros de altura, con el talón abierto y ajustado por una tira cerrada con una pequeña hebilla–. Incluso la propia Gabrielle los llevaba siempre. El zapato bicolor se convirtió en un hito a la altura del 2.55 o de la chaqueta de tweed.
Y luego vino Karl, el maestro de las reinvenciones, el gurú a la hora de mirar el futuro sin perder de vista el pasado. "El zapato bicolor se ha convertido en el zapato más moderno y hace las piernas más bonitas", confesaba el director creativo de la maison. Y debe pensarlo de verdad porque en su desfile de otoño/invierno 2015-16 todas las modelos llevaban el icónico modelo. Como antaño solía ocurrir. El Káiser demostraba así que los two-tone siguen tan siendo tan actuales como el primer día.