Los bonos soberanos argentinos en dólares cerraron este martes con mayoría de bajas y el riesgo país volvió a subir hasta los 420 puntos básicos, en una jornada marcada por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente y la incertidumbre sobre el Estrecho de Ormuz. En contraste, las acciones energéticas lideraron las ganancias tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street, impulsadas por el fuerte avance del precio internacional del petróleo.
La renta fija argentina mostró un desempeño negativo durante la rueda, reflejando la cautela de los inversores frente al recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y el temor a eventuales interrupciones en el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo.
Entre los títulos soberanos, el Global 2038 encabezó las pérdidas con una caída de hasta 0,5% en Nueva York. Los bonos de la serie Bonares exhibieron un comportamiento más estable, con alzas marginales de hasta 0,1%.
Como consecuencia de este movimiento, el riesgo país, medido por J.P. Morgan, avanzó 4 unidades y cerró en 420 puntos básicos.
La rueda también estuvo marcada por la decisión de la calificadora Moody's, que mejoró la nota crediticia de la Argentina, aunque la noticia no alcanzó para revertir el sesgo negativo del mercado de deuda.
Por otra parte, el Ministerio de Economía confirmó que realizará una nueva licitación de títulos públicos que incluirá una operación de conversión de bonos, en el marco de su estrategia de administración de la deuda.
Energía y acciones, las ganadoras del día
Mientras la deuda operó con pérdidas, el mercado accionario mostró un comportamiento positivo.
El índice S&P Merval avanzó 1,8%, hasta los 3.281.979,17 puntos, impulsado principalmente por las empresas vinculadas al sector energético.
Las mayores subas correspondieron a Metrogas (+7,2%), Edenor (+5,7%) y Pampa Energía (+4%).
En Wall Street, los ADR argentinos también cerraron con mayoría de ganancias. Se destacaron Edenor (+5,8%), Cresud (+4,4%) y Pampa Energía (+3,9%).
El impulso del sector respondió al fuerte incremento de los precios internacionales del crudo.
El petróleo Brent superó los US$ 90 por barril por primera vez desde comienzos de junio y finalizó en US$ 91,24, con una suba del 2,3%. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) avanzó también 2,3%, hasta US$ 84,38 por barril.
La evolución de los mercados continuará condicionada por el escenario geopolítico en Medio Oriente y por la evolución del precio del petróleo, factores que podrían seguir generando volatilidad en los activos financieros durante las próximas ruedas, mientras los inversores también monitorean las próximas colocaciones de deuda del Gobierno argentino.