El mercado de vehículos usados volvió a mostrar señales de debilidad en mayo. Según la Cámara del Comercio Automotor (CCA), las operaciones cayeron 6,96% interanual y acumulan una baja del 5,04% en los primeros cinco meses del año. La competencia con los autos 0 km y las elevadas tasas de financiamiento continúan afectando la demanda.
De acuerdo con el informe difundido por la Cámara del Comercio Automotor (CCA), durante el quinto mes del año se vendieron 144.050 vehículos usados en todo el país, lo que representa una baja del 6,96% respecto de mayo de 2025, cuando se habían comercializado 154.830 unidades.
La comparación mensual también mostró un retroceso. Frente a las 154.792 operaciones registradas en abril, las ventas descendieron un 6,94%.
Con estos resultados, el mercado acumula 736.136 unidades comercializadas entre enero y mayo, una caída del 5,04% en relación con igual período del año pasado, cuando se habían vendido 775.213 vehículos.
Un mercado que no logra consolidar la recuperación
El secretario de la CCA, Alejandro Lamas, sostuvo que el comportamiento del sector continúa siendo irregular y sin una tendencia definida.
"El mercado del auto usado sigue inestable desde comienzo del año. Un mes sube y otro baja. Mayo tuvo una caída de casi 7% respecto del mismo mes del año pasado y una baja superior al 5% en el acumulado anual, pese a que se comercializaron más de 730.000 unidades", señaló.
Según explicó el directivo, la creciente oferta de vehículos 0 km está generando una mayor competencia dentro del mercado automotor, obligando a los propietarios de usados a revisar sus expectativas de precio para concretar operaciones.
"Muchos vendedores deben aceptar ajustes mayores en la cotización de sus vehículos si realmente quieren venderlos. Es un proceso que llevará tiempo hasta alcanzar un nuevo equilibrio de mercado", indicó.
Financiamiento y precios, factores clave
Desde la entidad también remarcaron que las actuales tasas de interés continúan siendo un obstáculo para el cierre de operaciones financiadas.
Lamas sostuvo que, salvo casos puntuales, las condiciones crediticias disponibles para la compra de vehículos usados no resultan atractivas para los potenciales compradores.
A pesar de ello, consideró que el actual contexto representa una oportunidad para quienes buscan adquirir un vehículo, al entender que los precios han alcanzado niveles competitivos y que no se esperan nuevas bajas significativas en los valores de los autos 0 km, salvo cambios impositivos relevantes.
Los usados más vendidos de mayo
El ranking de los vehículos usados más comercializados durante mayo volvió a estar encabezado por el Volkswagen Gol y Trend, con 7.655 unidades transferidas.
Completaron los primeros puestos:
- Volkswagen Gol y Trend: 7.655 unidades.
- Toyota Hilux: 5.674.
- Chevrolet Corsa y Classic: 3.954.
- Ford Ranger: 3.791.
- Volkswagen Amarok: 3.529.
- Peugeot 208: 3.201.
- Ford EcoSport: 2.796.
- Toyota Corolla: 2.731.
- Ford Ka: 2.593.
- Fiat Palio: 2.568.
Crecen los vehículos electrificados
En el segmento de vehículos electrificados usados, el liderazgo continuó en manos de Toyota.
La Toyota Corolla Cross HEV encabezó el ranking con 256 unidades comercializadas, seguida por el Toyota Corolla HEV con 193 operaciones.
Más atrás se ubicaron la Toyota RAV4 HEV (29), Ford Kuga HEV (20), BAIC BJ30 HEV (19), Chery Tiggo 7 MHEV (19), Ford Maverick HEV (19), Renault Arkana MHEV (15), Ford F-150 HEV (12) y Fiat 600 MHEV (11).
Desempeño por provincias
A nivel provincial, sólo dos jurisdicciones lograron mostrar crecimiento en el acumulado de enero a mayo frente al mismo período de 2025:
- Santiago del Estero: +4,10%.
- Mendoza: +0,38%.
En contraste, las mayores caídas se registraron en:
- Santa Cruz: -18,02%.
- La Rioja: -15,01%.
- Misiones: -13,66%.
- Formosa: -13,14%.
- La Pampa: -9,87%.
- Chubut: -9,83%.
- Salta: -9,26%.
- Tucumán: -9,22%.
Entre las principales provincias del país, Santa Fe mostró una baja del 3,53%, Córdoba retrocedió 2,47% y la provincia de Buenos Aires cayó 5,14%.
El comportamiento del mercado refleja que el consumo de bienes durables aún no logra consolidar una recuperación sostenida, en un contexto donde la competencia con los vehículos nuevos, el acceso al crédito y la incertidumbre económica siguen condicionando las decisiones de compra.