El Alto Comisionado de Derechos Humanos, Volker Turk, pidió una investigación rápida, transparente y exhaustiva tras el ataque a una escuela primaria iraní que dejó víctimas civiles.
El pedido fue realizado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien instó a las autoridades estadounidenses a concluir con rapidez la investigación sobre el ataque y a hacer públicos sus resultados.
Durante su intervención en el 61.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, Turk calificó el bombardeo como un hecho de “horror visceral” y subrayó la necesidad de garantizar responsabilidades. “Debe haber justicia por el terrible daño causado”, afirmó.
El funcionario remarcó que quienes llevaron adelante el ataque tienen la obligación de investigarlo de manera “pronta, imparcial, transparente y exhaustiva”, con el objetivo de esclarecer los hechos y sentar las bases para la rendición de cuentas.
Asimismo, advirtió que las tensiones entre países no pueden resolverse mediante la violencia contra civiles, y expresó que “las diferencias no se solucionan asesinando a escolares”.
En su exposición, Turk también cuestionó los ataques realizados por Estados Unidos e Israel en territorio iraní, al señalar que se dirigieron cada vez más contra zonas densamente pobladas y provocaron la destrucción de infraestructura civil. Además, calificó como “temerarios e incomprensibles” los bombardeos contra instalaciones nucleares.
En ese contexto, el Alto Comisionado llamó a cesar las acciones militares y exhortó a todas las partes involucradas a actuar con moderación y retomar el camino del diálogo.
El ataque a la escuela también generó preocupación en el Vaticano, donde se destacó la gravedad del hecho y la escasa repercusión que tuvo en algunos medios internacionales, lo que abrió interrogantes sobre la visibilidad global del conflicto.