La actividad industrial argentina registró una nueva caída mensual en junio y finalizó el primer semestre de 2026 con un balance negativo, según estimaciones de las consultoras Orlando J. Ferreres (OJF) y la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Si bien algunas ramas muestran signos de recuperación interanual, los datos desestacionalizados reflejan que la producción aún no logra consolidar un crecimiento sostenido.
De acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) de Orlando J. Ferreres, la actividad creció 1,4% interanual en junio, aunque registró una baja de 0,3% respecto de mayo, lo que confirma una dinámica de altibajos que se viene observando desde fines del año pasado.
Por su parte, FIEL informó que la producción industrial prácticamente se mantuvo estable frente a junio de 2025, con una variación de -0,1% interanual, pero mostró una caída más pronunciada en la comparación mensual desestacionalizada, de 1,7%.
El balance del primer semestre también fue negativo. Ferreres estimó una contracción acumulada de 2,2% entre enero y junio, mientras que FIEL calculó una baja de 0,7% para el mismo período.
El impacto del faltante de gas
Uno de los factores que condicionó el desempeño de junio fue la disponibilidad de gas para la industria.
Según FIEL, algunos establecimientos debieron reducir o detener su producción debido a cortes en el suministro ocasionados por problemas de infraestructura. En otros casos, las empresas optaron por interrumpir actividades ante el elevado costo del gas natural licuado (GNL).
La entidad también señaló que recientes cambios regulatorios obligaron a grandes usuarios industriales a adquirir el gas directamente a comercializadores privados, enfrentando costos más elevados.
Sectores que crecieron y actividades en retroceso
El comportamiento de la industria volvió a mostrar fuertes diferencias entre rubros.
Entre las actividades con mejor desempeño, FIEL destacó a la refinación de petróleo, que acumuló un crecimiento de 9,4% en el semestre. También sobresalieron las industrias metálicas básicas, con un avance de 5,5%, y alimentos y bebidas, que crecieron 2,7%.
En la misma línea, Ferreres señaló que la producción de metales básicos aumentó 12,3% interanual en junio, mientras que el sector de alimentos y bebidas alcanzó un récord para ese mes, impulsado por el crecimiento de la faena porcina y aviar, que compensó parcialmente la caída registrada en la actividad bovina.
En contraste, la industria automotriz volvió a ser el sector con peor desempeño. La producción cayó 13,6% interanual en junio y acumula una retracción de 18,6% en lo que va del año.
También registraron resultados negativos las ramas de maquinaria y equipos, minerales no metálicos, textiles y plásticos, reflejando la heterogeneidad que caracteriza al actual escenario industrial.
Perspectivas para el segundo semestre
Desde Orlando J. Ferreres consideraron que la segunda mitad del año podría mostrar una evolución más favorable, aunque advirtieron que la recuperación seguirá siendo desigual entre los distintos sectores productivos.
La consultora sostuvo que la industria continuará transitando una "marcha dual", con actividades que consolidarán su crecimiento y otras que seguirán enfrentando dificultades para recuperar los niveles de producción.
Los datos de junio confirman que la industria argentina aún no encuentra un sendero de crecimiento sostenido. Si bien algunos rubros vinculados a la energía, los metales y los alimentos muestran señales positivas, el balance del primer semestre sigue siendo negativo y evidencia que la recuperación continúa siendo dispar entre los distintos sectores de la economía.