La carne impulsó la inflación de marzo: subió 10,6% y ya hay municipios que pagan sueldos con vales

El fuerte aumento de la carne vacuna presionó el IPC en la Ciudad de Buenos Aires, que alcanzó el 3% en marzo. En paralelo, la crisis de liquidez golpea a municipios, donde ya se reemplazan pagos en efectivo por tickets de alimentos.


Economìa

Fuente: Redacción Vía Noticias

Este incremento tuvo un impacto directo sobre el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires, que se aceleró al 3% en marzo, desde el 2,6% registrado en febrero. Dentro del rubro alimentos, el segmento de carnes y derivados fue el principal impulsor, con una suba del 6,3%, según el organismo estadístico porteño.

La suba no fue homogénea. Mientras que en supermercados los precios avanzaron un 7,1%, en carnicerías de barrio el aumento trepó al 12,2%, ampliando la brecha entre canales de comercialización. De acuerdo al IPCVA, con el valor de un kilo promedio en supermercado apenas se puede comprar 0,92 kilos en carnicerías, lo que refleja diferencias significativas según el punto de venta.

Entre los cortes que más aumentaron se destacan la picada común, con un salto del 20,4%; la carnaza común, con 17,7%; y la falda, con 13,4%. En términos absolutos, el asado de tira promedió los $18.617 por kilo, mientras que el lomo se posicionó como el corte más caro, alcanzando los $27.711.

El encarecimiento de la carne también se da en un contexto de subas en otras proteínas. El pollo fresco aumentó un 10,9% y el pechito de cerdo un 6,3%, lo que refleja una presión generalizada sobre los alimentos básicos. Aun así, el cambio en los hábitos de consumo es evidente: con un kilo de asado se pueden adquirir en promedio 3,86 kilos de pollo, lo que impulsa la sustitución en la dieta de los hogares.

Pero el impacto de la inflación no se limita al consumo. En la localidad entrerriana de Sauce de Luna, la crisis de liquidez obligó al intendente Alcides Alderete a implementar una medida excepcional: reemplazar parte de los salarios municipales con tickets de alimentos.

Ante la imposibilidad de afrontar pagos en efectivo, el municipio sustituyó un bono no remunerativo de $30.000 por un ticket canasta de $50.000 para completar los ingresos de los trabajadores. La decisión responde a un cuadro crítico en las finanzas locales, donde el 94% de los contribuyentes dejó de pagar tasas municipales.

“El vecino prioriza comer antes que pagar impuestos”, explicó el jefe comunal, al describir la caída de la recaudación. A esto se suman embargos judiciales sobre las cuentas municipales, lo que profundiza la falta de liquidez pese a ingresos mensuales cercanos a los $167 millones por coparticipación.

En paralelo, la inflación en la Ciudad acumula un 8,9% en el primer trimestre del año, con otros rubros también en alza, como Educación (8,6%) por el inicio del ciclo lectivo y Transporte (6,0%), impulsado por combustibles y tarifas.

Así, el aumento de la carne no solo impacta en los indicadores económicos, sino que también expone con crudeza las dificultades financieras tanto de los hogares como de los gobiernos locales, en un contexto donde el poder adquisitivo continúa deteriorándose.