La aerolínea neerlandesa reducirá operaciones durante mayo y suspenderá unos 80 vuelos dentro del continente debido a la suba del combustible de aviación y su impacto en la rentabilidad.
La compañía, con base en el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, explicó que varias de estas rutas dejaron de ser financieramente viables en el contexto actual del mercado energético, lo que obligó a ajustar su programación de vuelos.
Aunque el recorte representa menos del 1% de su operación europea, la medida refleja el impacto que la suba de los costos está teniendo en el sector aerocomercial. Los pasajeros afectados serán reubicados en los próximos vuelos disponibles, según informó la empresa.
En paralelo, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advirtió sobre posibles tensiones en el suministro de combustible de aviación en Europa, lo que podría agravar aún más el escenario para las aerolíneas si persisten las interrupciones en el abastecimiento.
El ajuste de KLM se suma a un contexto de volatilidad en el sector energético que impacta directamente en los costos operativos de las compañías aéreas, especialmente en las rutas regionales de menor rentabilidad dentro del continente europeo.