Irán advirtió que considerará “enemigo” a cualquier país que participe del bloqueo impulsado por Estados Unidos y amenazó con impedir nuevamente las exportaciones de petróleo por el estrecho de Ormuz.
Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, realizó las declaraciones durante una entrevista con el medio estatal IRIB TV, en la que también lanzó una advertencia a los países vecinos que decidan respaldar las medidas estadounidenses.
Irán amenazó con cerrar el estrecho de Ormuz
El funcionario iraní sostuvo que, en primera instancia, Teherán negociaría con los países que apoyen las medidas de Washington y les pediría mantenerse al margen del conflicto.
Sin embargo, advirtió que, si esos gobiernos se niegan, Irán atacaría sus intereses.
Rezaei fue aún más contundente al referirse al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
Según afirmó, si los países vecinos se suman al bloqueo estadounidense, Irán “no permitirá que ni siquiera una gota de petróleo sea exportada desde el estrecho de Ormuz”.
Teherán condicionó la reapertura del estrecho
Rezaei también reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras Estados Unidos no cumpla con los compromisos establecidos en el memorándum de entendimiento firmado entre ambos países en junio.
El funcionario sostuvo que Washington deberá ser el primero en tomar medidas para avanzar hacia una eventual reapertura.
La advertencia vuelve a poner el foco internacional sobre una zona estratégica para el mercado energético mundial, debido a la importancia del estrecho de Ormuz para el transporte de crudo y derivados.
Trump anunció una fuerte ofensiva económica
La escalada se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara una nueva ofensiva económica contra Irán.
Trump aseguró que Washington lanzaría “la operación económica más aplastante jamás emprendida” contra Teherán y definió la estrategia como una guerra económica y un aislamiento de una magnitud sin precedentes.
Desde Irán, Rezaei sostuvo que su país ya desarrolló mecanismos para eludir las sanciones estadounidenses y mantener sus ventas de
Las amenazas de Teherán profundizan la tensión con Washington y elevan la preocupación por el futuro del estrecho de Ormuz. Un eventual bloqueo de la ruta podría afectar el comercio internacional de petróleo y sumar presión al mercado energético mundial.