Las consultoras privadas estiman que la inflación de abril se ubicará entre el 2,6% y el 2,9%, marcando una desaceleración respecto de los meses anteriores. Sin embargo, alertan que en mayo podría registrarse un rebote impulsado por tarifas, combustibles y ajustes regulados.
Las estimaciones se ubicaron entre el 2,6% y el 2,9%, favorecidas por una menor presión en alimentos y bebidas y cierta estabilidad del tipo de cambio oficial.
La consultora Orlando Ferreres y Asociados proyectó una inflación mensual del 2,6% y destacó que se trata de uno de los registros más bajos de los últimos años, tras el fuerte salto inflacionario posterior a la devaluación de diciembre.
No obstante, las firmas privadas advirtieron que mayo podría mostrar un leve repunte debido al impacto de aumentos en tarifas, combustibles y servicios regulados.
Analytica, EcoGo y Equilibra también coincidieron en proyectar un IPC inferior al 3% y señalaron que la caída del consumo contribuyó a desacelerar la suba de precios.
En el mercado consideran que la tendencia descendente podría sostenerse durante el segundo trimestre, aunque persisten riesgos vinculados a nuevas correcciones tarifarias y eventuales tensiones cambiarias.