El candidato opositor brasileño afirmó que los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos son consecuencia de las críticas de Lula a Washington. Además, negó que su hermano haya pedido sanciones contra empresas de Brasil.
Durante una entrevista televisiva, el dirigente de la oposición sostuvo que las medidas comerciales adoptadas por Washington fueron una respuesta a lo que calificó como una política exterior “agresiva” del mandatario brasileño.
“Lula consiguió con sus agresiones y sus insultos que Estados Unidos sancionara a Brasil con aranceles adicionales”, afirmó Flávio Bolsonaro.
El senador aseguró además que transmitió esa interpretación durante los contactos que mantuvo con autoridades estadounidenses para intentar revertir las medidas comerciales.
La acusación contra Lula
Flávio Bolsonaro sostuvo que el presidente brasileño busca obtener un beneficio político de la confrontación con la administración estadounidense.
“Lula las está provocando. Ataca Estados Unidos y ataca a Rubio, y seguramente estaba buscando un beneficio electoral con eso”, afirmó el candidato opositor.
Sus declaraciones se produjeron después de distintos cruces entre Lula y funcionarios de la Casa Blanca.
El mandatario brasileño había cuestionado públicamente al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a quien llegó a calificar como un latinoamericano frustrado que mantiene una actitud hostil hacia la región y Brasil.
Para la oposición brasileña, esas declaraciones contribuyeron a profundizar la tensión diplomática y comercial entre ambos países.
Flávio Bolsonaro negó pedidos de sanciones de su hermano
El senador también buscó despegar a su familia de las medidas comerciales adoptadas por Estados Unidos.
En particular, negó que su hermano, el exdiputado Eduardo Bolsonaro, haya solicitado sanciones económicas contra empresas brasileñas durante sus gestiones en Washington.
Eduardo Bolsonaro había realizado gestiones ante autoridades estadounidenses para reclamar medidas contra magistrados de la Corte Suprema de Brasil que condenaron por golpismo al expresidente Jair Bolsonaro.
“Eduardo nunca pidió que las empresas brasileñas fueran sancionadas con aranceles”, afirmó Flávio.
El planteo busca contrarrestar las acusaciones del oficialismo brasileño, que vinculó las gestiones del exdiputado con las represalias comerciales adoptadas por Washington.
Cómo evolucionaron los aranceles de EE.UU. a Brasil
La disputa comercial entre Brasil y Estados Unidos se intensificó durante el último año con la aplicación de nuevos gravámenes a productos brasileños.
Según el planteo expuesto por el candidato opositor, Washington comenzó aplicando un arancel del 50% sobre distintos productos brasileños en medio de las tensiones vinculadas con el proceso judicial contra Jair Bolsonaro.
Posteriormente, Estados Unidos incorporó nuevos gravámenes argumentando razones comerciales y laborales.
Entre las medidas mencionadas se encuentra un arancel adicional del 25% por presuntas prácticas de comercio desleal, junto con un recargo del 12,5% vinculado con acusaciones de tolerancia al trabajo forzado.
Las medidas generaron un fuerte impacto político en Brasil y se convirtieron en uno de los principales temas de debate entre el Gobierno de Lula y la oposición.
Una disputa que llega a las elecciones
El enfrentamiento con Estados Unidos también adquirió una dimensión electoral en Brasil.
Flávio Bolsonaro se presenta como uno de los principales referentes de la oposición de derecha y busca posicionarse frente a Lula de cara a las elecciones presidenciales de octubre.
La disputa por los aranceles permite a ambos sectores plantear interpretaciones contrapuestas: mientras el oficialismo cuestiona las presiones externas y defiende la política exterior de Lula, la oposición sostiene que las declaraciones del mandatario provocaron una respuesta comercial perjudicial para Brasil.
En ese contexto, la relación con Estados Unidos y el impacto de los aranceles sobre la economía brasileña se convirtieron en otro eje de la campaña presidencial.