Elecciones en Brasil: EE.UU. mira el avance de China y espera el voto

Brasil va a las urnas este domingo 4 de octubre para elegir presidente, en una elección seguida de cerca por Washington y Pekín. La disputa entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se desarrolla además en un país donde China mantiene una posición comercial muy superior a la de Estados Unidos.


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Fuente: Redacción Vía Noticias

El primer turno se realizará este domingo 4 de octubre y enfrenta, entre los principales candidatos, al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección, y al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal. Si ningún candidato alcanza la mayoría necesaria, el segundo turno está previsto para el 25 de octubre.

La dimensión internacional de la elección está vinculada con la posición que Brasil ocupa dentro de América Latina. En los últimos años, el país profundizó sus vínculos comerciales con China, al mismo tiempo que mantiene una relación estratégica con Estados Unidos.

China tiene una fuerte presencia comercial

Los datos oficiales de la Secretaría de Comercio Exterior brasileña muestran la magnitud de la relación con China. Entre enero y agosto de 2026, el intercambio comercial entre ambos países alcanzó US$128.630 millones, con exportaciones brasileñas por US$77.070 millones e importaciones por US$51.560 millones.

En el mismo período, el comercio entre Brasil y Estados Unidos alcanzó US$51.420 millones, menos de la mitad del intercambio registrado con China. Las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos sumaron US$24.100 millones y las importaciones US$27.320 millones.

Esta diferencia ayuda a explicar por qué la relación de Brasil con las dos principales potencias económicas es un elemento relevante del escenario electoral.

China tiene una presencia especialmente fuerte en las exportaciones brasileñas de materias primas, entre ellas soja, mineral de hierro y petróleo, mientras que Brasil también importa desde el gigante asiático una amplia variedad de productos industriales.

La relación con Washington también está en juego

Estados Unidos, por su parte, mantiene una relación económica y política de gran importancia con Brasil. Durante los últimos meses, ambos gobiernos negociaron cuestiones comerciales luego de que Washington aplicara nuevas medidas arancelarias sobre productos brasileños.

El 30 de septiembre, representantes de Brasil y Estados Unidos se reunieron en Milwaukee para continuar las conversaciones comerciales. Según el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil, ambos países acordaron avanzar en un grupo de trabajo para discutir cuestiones tarifarias y no tarifarias.

En este contexto, la elección brasileña se produce mientras Washington y Pekín mantienen una competencia económica y estratégica que también tiene impacto en América Latina.

Trump expresó su respaldo a Flávio Bolsonaro

Durante la campaña, el presidente estadounidense Donald Trump manifestó públicamente su simpatía por Flávio Bolsonaro, según medios internacionales.

La posición de Washington contrasta con la relación que el gobierno de Lula construyó con China durante los últimos años. Lula profundizó los vínculos económicos con Pekín y mantuvo a Brasil dentro del grupo BRICS, cuya composición incluye a China.

La elección, sin embargo, no necesariamente implica que Brasil deba optar entre uno u otro socio comercial. Analistas citados por medios internacionales destacan que distintos gobiernos latinoamericanos mantienen relaciones económicas estrechas con China incluso cuando sus gobiernos tienen posiciones políticas más cercanas a Washington.

Un vínculo comercial que va más allá de la política

La relación entre Brasil y China se apoya principalmente en el intercambio de productos básicos brasileños por bienes manufacturados chinos. La magnitud del comercio bilateral hace que una eventual modificación de la política exterior brasileña tenga que considerar también los intereses de sectores exportadores y de las empresas que dependen del mercado chino.

Al mismo tiempo, Brasil mantiene intereses comerciales relevantes en Estados Unidos y actualmente negocia con Washington cuestiones vinculadas con aranceles y acceso al mercado.

Por eso, más allá de las diferencias políticas entre los candidatos, el vínculo con China y Estados Unidos constituye uno de los principales elementos internacionales que rodean la elección presidencial brasileña.