El Senado de la Nación inició el tratamiento del proyecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI) y convocó para la próxima semana a funcionarios del Gobierno nacional para explicar los alcances de la iniciativa
El Senado de la Nación inició el tratamiento del proyecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI) y convocó para la próxima semana a funcionarios del Gobierno nacional para explicar los alcances de la iniciativa, que busca captar inversiones superiores a US$1.000 millones en sectores estratégicos como biotecnología, hidrógeno verde, baterías, inteligencia artificial y minerales críticos.
El oficialismo busca dictamen en tres semanas
La iniciativa comenzó a debatirse este miércoles en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversiones y Legislación General.
El oficialismo aspira a obtener dictamen en aproximadamente tres semanas y llevar el proyecto al recinto hacia fines de agosto, luego de que ya obtuviera media sanción en la Cámara de Diputados.
Para continuar el análisis, fueron convocados Daniel González Casartelli, secretario de Coordinación de Energía y Minería; Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de Producción; Daniela Ramos, subsecretaria de Industria y Economía del Conocimiento; y Carlos Guberman, secretario de Hacienda.
Qué sectores alcanzará el nuevo régimen
El proyecto está diseñado para promover industrias que actualmente tienen escaso desarrollo en Argentina o se encuentran en una etapa inicial de expansión tecnológica.
Entre las actividades comprendidas figuran:
- biotecnología;
- industrialización de minerales críticos (litio y uranio);
- fabricación de baterías;
- hidrógeno verde;
- vehículos eléctricos;
- turbinas eólicas;
- paneles solares;
- reactores nucleares modulares;
- semiconductores;
- inteligencia artificial.
Requisitos e incentivos
Para acceder al Súper RIGI, las empresas deberán comprometer inversiones mínimas de US$1.000 millones, un umbral cinco veces superior al exigido por el régimen RIGI actualmente vigente.
A cambio, el Estado ofrecerá 30 años de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria, además de incentivos tributarios y financieros orientados a mejorar la rentabilidad y previsibilidad de los proyectos de largo plazo.
Potencial impacto para la agroindustria
Aunque el régimen está orientado a nuevas industrias, varios de los sectores incluidos mantienen una fuerte conexión con el entramado agroindustrial argentino.
La biotecnología, la producción de fertilizantes, el desarrollo de energías renovables, el procesamiento de minerales vinculados a la fabricación de insumos industriales y las tecnologías aplicadas a la producción agropecuaria aparecen entre las áreas que podrían beneficiarse si el proyecto obtiene aprobación definitiva.
El avance del tratamiento legislativo coloca al Súper RIGI entre las principales iniciativas económicas del Gobierno para atraer inversiones de gran escala, ampliar la capacidad industrial y generar nuevos polos de desarrollo productivo en distintas regiones del país.