Las consultoras y entidades financieras que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectaron que la inflación mensual se ubicará en 2% en junio y julio, para luego descender por debajo de ese nivel desde agosto. Además, estimaron una inflación acumulada cercana al 30% en 2026 y un dólar oficial de $1.673 hacia fines de diciembre.
Según el informe, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzaría el 2% en junio y repetiría esa variación durante julio. A partir de agosto, las estimaciones anticipan que la inflación mensual perforaría ese umbral y se mantendría por debajo del 2% hasta el cierre del año.
El sendero previsto por los analistas es el siguiente:
- Junio: 2%
- Julio: 2%
- Agosto: 1,8%
- Septiembre: 1,8%
- Octubre: 1,7%
- Noviembre: 1,7%
- Diciembre: 1,8%
Entre las consultoras y bancos que integran el denominado Top 10, conformado por quienes registraron mejores desempeños en la precisión de sus pronósticos, la previsión para junio fue incluso más optimista, con una inflación del 1,9%.
El Banco Central también destacó que la dispersión entre las estimaciones de los participantes continúa siendo reducida, un dato que refleja un mayor consenso respecto de la continuidad del proceso de desaceleración de los precios durante el segundo semestre.
Qué proyecta el REM para el dólar
En materia cambiaria, el relevamiento prevé que el dólar oficial alcance un valor promedio de $1.673 en diciembre de 2026.
La proyección se enmarca en un escenario de inflación descendente y forma parte de las expectativas que manejan los analistas sobre la evolución de las principales variables macroeconómicas.
Si bien el REM reúne estimaciones privadas y no constituye una proyección oficial del Banco Central, sus resultados son seguidos de cerca por empresas, inversores y agentes económicos para anticipar la dinámica de la inflación, el tipo de cambio, la actividad y otras variables relevantes.
Las nuevas proyecciones del REM consolidan la expectativa de una desaceleración gradual de la inflación durante el segundo semestre de 2026. No obstante, la evolución efectiva de los precios y del tipo de cambio continuará condicionada por factores internos y externos, así como por la política económica y el comportamiento de la actividad en los próximos meses.