En Hengdian World Studios, conocido como el “Hollywood de China”, los visitantes pueden protagonizar sus propias escenas con vestuario, maquillaje, dirección profesional y edición. El negocio combina entretenimiento personalizado, turismo cultural y consumo en hoteles y restaurantes.
La propuesta se desarrolla en la mayor base de producción cinematográfica y televisiva del mundo, conocida como el “Hollywood de China”. Allí, la recreación de escenas de series populares se convirtió en una atracción turística y en una nueva oportunidad comercial para aprovechar los estudios, los escenarios y los equipos técnicos.
Cómo funciona el negocio de las películas personalizadas
Los visitantes reciben asistencia de directores profesionales y actores secundarios que los acompañan durante la filmación. El rodaje dura menos de una hora y, en aproximadamente dos horas y media, los clientes reciben el video terminado en formato vertical, preparado para publicar en plataformas digitales.
Según informó el periódico China Daily, el servicio experimentó un crecimiento significativo durante el último verano. Zhang Jinquan, director de una unidad de micropelículas de Hengdian World Studios, explicó que actualmente ofrecen entre 30 y 40 guiones diferentes.
En los días de mayor demanda, un solo director puede supervisar hasta 20 producciones breves, con una rotación constante de clientes entre el maquillaje y los sets de filmación.
La actividad no es nueva. El equipo de Zhang comenzó a producir micropelículas para visitantes en 2011 y estableció una empresa dedicada al turismo cultural en 2015. Sin embargo, el auge de los videos cortos modificó las preferencias del público y aceleró la demanda de experiencias más dinámicas.
Escenas virales, intrigas imperiales y videos para redes sociales
Los primeros visitantes preferían producciones informales de unos diez minutos. Actualmente, muchos buscan recrear escenas de alto impacto emocional, con diálogos conocidos y una duración de entre 90 segundos y dos minutos.
“Muchos turistas llegan con un objetivo específico: solo quieren entregar esa famosa línea viral”, explicó Lyu Hongxia, guionista de Hengdian.
Entre los guiones más solicitados figuran las intrigas de los palacios imperiales, inspiradas en producciones exitosas como Emperatrices en el palacio, la serie estrenada en 2011.
La propuesta atrae a personas de distintas edades. En uno de los casos citados por el medio chino, una familia de Beijing reservó un papel de matriarca imperial para celebrar el cumpleaños número 70 de una pariente.
También existe una modalidad destinada a grupos turísticos de entre 20 y 25 personas. En este formato, los viajeros de mayor edad representan cerca del 60% de los participantes y protagonizan producciones horizontales, de entre cinco y ocho minutos.
La experiencia también seduce a visitantes internacionales. Equipos de producción de Hengdian recibieron turistas de Malasia, Singapur y Corea del Sur, algunos atraídos por series históricas chinas que conocieron a través de internet.
Los hoteles también se suman a la experiencia cinematográfica
El negocio ya no se limita a los estudios de filmación. En Hengdian, algunos hoteles incorporaron elementos teatrales para convertir la estadía en una experiencia de interpretación continua.
En lugar de recibir a los huéspedes como clientes tradicionales, algunos establecimientos los presentan como integrantes de un elenco y dejan en sus habitaciones hojas de llamado a producción, similares a las utilizadas durante los rodajes.
Durante el día, los visitantes pueden participar en desafíos interactivos y obtener recompensas simbólicas que luego se canjean por comodidades y servicios especiales. Por la noche, el personal puede atenderlos con vestimenta de época, recreando el ambiente de los palacios imperiales.
Esta integración entre cine, alojamiento y entretenimiento busca que los turistas permanezcan más tiempo en el destino y gasten más en las atracciones y los negocios locales.
Una oportunidad para aprovechar la infraestructura disponible
El auge del turismo cinematográfico también responde a cambios en la industria audiovisual. De acuerdo con datos difundidos por la Televisión Central de China, durante el primer trimestre del año se moderó el ritmo de las producciones comerciales nacionales de cortometrajes en Hengdian.
Esa desaceleración dejó temporalmente disponibles escenarios, instalaciones y personal técnico que pueden utilizarse para experiencias dirigidas al público general.
Para Xu Hong, decana de la Facultad de Turismo y Gestión de Servicios de la Universidad de Nankai, los escenarios generan costos y se deterioran independientemente de que estén filmando. Por eso, los proyectos de turismo experiencial pueden contribuir a cubrir gastos y mejorar el aprovechamiento de esos activos.
Sin embargo, la especialista advirtió que otros destinos no deberían copiar el modelo de manera automática. La ventaja de Hengdian se apoya en décadas de infraestructura, escenarios reconocidos y equipos técnicos especializados.
La alternativa para otras regiones, sostuvo, es desarrollar propuestas propias a partir de su patrimonio cultural y sus tradiciones locales.
El desafío de sostener el interés de los turistas
La continuidad del negocio dependerá de la capacidad para renovar los guiones, adaptar las producciones a públicos de distintas edades y mantener estándares de calidad.
También será necesario prestar atención a los derechos de propiedad intelectual cuando se recrean o parodian producciones populares.
El caso de Hengdian muestra cómo una industria audiovisual puede ampliar sus fuentes de ingresos al convertir sus escenarios y conocimientos técnicos en experiencias turísticas. Para los visitantes, la recompensa es llevarse una película propia; para el destino, la oportunidad es extender el negocio más allá de los rodajes tradicionales.