El Gobierno impulsa una reforma de la Ley de Cabotaje para reducir costos logísticos

El Gobierno nacional impulsa en el Congreso una reforma de la Ley de Cabotaje (Decreto-Ley N.º 19.492/44) con el objetivo de reducir los costos logísticos, mejorar la competitividad del transporte fluvial y marítimo y potenciar la actividad de los puertos argentinos.


Economía

Fuente: Redacción Vía Noticias

Durante su discurso en la Sociedad Rural Argentina (SRA), el presidente Javier Milei volvió a poner el foco en una de las reformas económicas que el Gobierno busca aprobar en el Congreso: la modificación del régimen de cabotaje, una medida que forma parte de la estrategia de desregulación del transporte y la logística.

La iniciativa apunta a modificar el Decreto-Ley N.º 19.492/44 para permitir que embarcaciones de bandera extranjera puedan realizar transporte de cargas y pasajeros entre puertos argentinos mediante autorizaciones temporarias.

Según el proyecto, la apertura busca aumentar la competencia, reducir los costos del transporte interno y mejorar la eficiencia logística, especialmente en la Hidrovía Paraná-Paraguay y en las economías regionales.

Los principales cambios

Entre las modificaciones propuestas por el oficialismo se destacan:

  • La autorización para que buques extranjeros realicen cabotaje fluvial y marítimo mediante permisos temporarios.
  • La flexibilización de los requisitos de tripulación nacional durante los primeros 90 días de operación.
  • La implementación de un esquema gradual que establece un mínimo del 75% de tripulación argentina al cumplirse un año de actividad.
  • La eliminación de aranceles para la importación de barcos nuevos o con hasta 20 años de antigüedad.

Desde el Gobierno sostienen que estas medidas permitirán incrementar la disponibilidad de embarcaciones, reducir los costos logísticos y atender la escasez de flota nacional para transportar la producción.

El objetivo: bajar costos y potenciar la hidrovía

La propuesta oficial busca fortalecer la competitividad del comercio interior y exterior mediante una mayor oferta de servicios de transporte fluvial.

Según el Ejecutivo, la reducción de costos beneficiará especialmente a las economías regionales, al disminuir el valor del flete y mejorar la conexión de los puertos con los principales mercados.

En su discurso en Palermo, Milei sostuvo que la reforma permitirá modernizar las normas de navegación y avanzar hacia un sistema más eficiente para el transporte de mercaderías.

La postura de la oposición

Mientras el oficialismo impulsa la apertura del cabotaje, bloques opositores presentaron proyectos con una orientación diferente.

Unión por la Patria, a través de la diputada Agustina Propato, propuso declarar a la Vía Navegable Troncal del Río Paraná como un bien de interés público nacional y un objetivo estratégico.

La iniciativa busca mantener bajo control del Estado la administración, el dragado y la operación de la principal vía de comercio exterior del país, limitando la participación de operadores privados extranjeros.

Además, establece como infraestructura crítica nacional el tramo comprendido entre la Confluencia y las aguas profundas del Río de la Plata, con el objetivo de preservar la soberanía sobre uno de los principales corredores logísticos del país.

La reforma de la Ley de Cabotaje abre un nuevo debate sobre el futuro del transporte fluvial argentino. Mientras el Gobierno sostiene que la apertura a buques extranjeros permitirá reducir costos y mejorar la competitividad, sectores de la oposición plantean la necesidad de preservar el control estatal sobre una infraestructura considerada estratégica para el comercio exterior.