El Gobierno busca enfriar la interna entre Santiago Caputo y Martín Menem, pero la tensión sigue latente

Tras semanas de enfrentamientos y acusaciones cruzadas dentro de La Libertad Avanza, el Gobierno intenta mostrar una imagen de unidad.


Política

Fuente: Redacción Vía Noticias

La Casa Rosada busca dejar atrás uno de los conflictos internos más intensos que atravesó La Libertad Avanza en los últimos meses. Sin embargo, puertas adentro del oficialismo admiten que la disputa entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, continúa abierta, aunque momentáneamente desactivada.

Según reconstruyó la Agencia Noticias Argentinas, no existió una reconciliación formal entre ambos dirigentes ni un acuerdo que permitiera cerrar definitivamente las diferencias. Por el contrario, en el entorno libertario describen la situación como una pausa táctica impulsada por la necesidad de evitar nuevas turbulencias políticas en un momento en que el Gobierno busca concentrar el mensaje público en la marcha de la economía.

La confrontación tuvo uno de sus momentos más visibles tras una publicación en redes sociales de la cuenta conocida como "Periodista Rufus", que provocó una fuerte reacción del círculo político alineado con Caputo y derivó en un nuevo episodio de tensión con Menem.

Un conflicto congelado, pero no resuelto

Fuentes cercanas a ambos sectores aseguran que la relación permanece distante y que ninguna de las diferencias de fondo fue resuelta.

Mientras tanto, los protagonistas optaron por bajar el perfil de la confrontación y actuar como si el episodio nunca hubiera ocurrido. En el oficialismo describen esta estrategia como una forma de preservar la estabilidad interna mientras el Gobierno intenta consolidar la narrativa de recuperación económica impulsada por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo.

Durante la última reunión de la mesa política del oficialismo, celebrada hace dos semanas en Casa Rosada, Caputo y Menem volvieron a compartir espacio sin que se registraran nuevos cruces públicos.

La imagen de normalidad buscó transmitir cohesión interna, aunque distintos referentes libertarios reconocen que las diferencias permanecen intactas.

El respaldo de Karina Milei y la lógica del poder interno

Dentro de Las Fuerzas del Cielo, la agrupación política identificada con Santiago Caputo, existe la percepción de que los dirigentes alineados con Karina Milei cuentan con un margen de protección política que les permite atravesar situaciones conflictivas sin mayores consecuencias.

En ese marco, consideran que Menem difícilmente enfrente sanciones internas por los episodios que profundizaron la disputa.

La influencia de Karina Milei continúa siendo un factor determinante dentro de la estructura partidaria y gubernamental. Según distintas fuentes libertarias, la secretaria general mantiene una posición clave en la definición de respaldos políticos y en la administración de los equilibrios internos del espacio.

El caso Adorni y la defensa del núcleo duro

Dentro de esa lógica de protección política, sectores del oficialismo mencionan también la situación de Manuel Adorni, quien enfrenta cuestionamientos judiciales vinculados a una investigación sobre su evolución patrimonial.

De acuerdo con la nota, pese al impacto político generado por esa causa, el vocero presidencial continúa contando con el respaldo de Karina Milei, que habría decidido sostenerlo frente a las críticas y cuestionamientos públicos.

Para algunos dirigentes libertarios, este comportamiento refleja una estrategia destinada a blindar a los principales referentes del espacio frente a conflictos internos o externos.

El temor a una nueva escalada

Aunque la confrontación parece haber ingresado en una etapa de menor exposición pública, dentro de La Libertad Avanza no descartan nuevos episodios de tensión.

Algunos referentes consideran que una eventual reactivación del conflicto dependerá principalmente de futuras declaraciones o movimientos políticos de Menem.

Tras experiencias recientes de disputas internas que involucraron a figuras como Patricia Bullrich, en el oficialismo volvió a imponerse la idea de que las diferencias deben resolverse en privado para evitar daños a la imagen del Gobierno.

Esa postura coincide con una frase que el propio Menem ha repetido en distintas oportunidades al referirse a las internas partidarias: los conflictos, sostiene, deben resolverse "en el vestuario y no en la cancha".

Por ahora, la conducción libertaria logró contener la confrontación más visible de las últimas semanas. Sin embargo, en los pasillos del oficialismo admiten que la disputa entre Caputo y Menem sigue latente y que el actual clima de calma responde más a una necesidad política coyuntural que a una verdadera reconciliación.