La tasa de desempleo en Argentina se ubicó en el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato equivale a unas 1,1 millones de personas sin trabajo, mientras que la población ocupada alcanza los 13,5 millones y la informalidad laboral continúa siendo una de las principales preocupaciones del mercado de trabajo.
De acuerdo con el organismo estadístico, la población económicamente activa (PEA) asciende a 14,6 millones de personas, lo que representa el 48,6% del total de la población. Dentro de ese universo se encuentran quienes tienen un empleo y aquellos que, pese a no tenerlo, buscan trabajo de manera activa y están disponibles para incorporarse al mercado laboral.
En tanto, la población inactiva alcanza los 15,5 millones de personas, equivalentes al 51,4% del total, y está integrada por quienes no tienen empleo y tampoco se encuentran buscando uno.
La tasa de empleo se ubicó en el 44,8%, lo que representa a 13,5 millones de personas ocupadas en todo el país. Por su parte, la tasa de desocupación del 7,8% equivale a aproximadamente 1,1 millones de argentinos que actualmente no tienen trabajo, pero continúan en la búsqueda de una oportunidad laboral.
El informe también pone el foco sobre la composición del empleo. Del total de ocupados, el 71,8% son trabajadores asalariados, es decir, unos 9,7 millones de personas. Sin embargo, de ese universo, el 37,9% no cuenta con descuento jubilatorio, una situación que evidencia la persistencia de altos niveles de precarización laboral.
En el caso de los trabajadores no asalariados, que representan el 28,2% de los ocupados (3,8 millones de personas), el 85,5% trabaja por cuenta propia, el 13% se desempeña como empleador y el 1,1% corresponde a trabajadores familiares sin remuneración.
Otro de los datos relevantes del informe es el nivel de informalidad. Según el INDEC, solo el 55,7% de los trabajadores se encuentra en la formalidad, mientras que el 44,2% desarrolla sus actividades en condiciones de informalidad laboral.
Respecto de la intensidad de la ocupación, el organismo precisó que el 53,3% de los trabajadores tiene una ocupación plena; el 26,6% se encuentra sobreocupado, es decir, trabaja más de 45 horas semanales; el 12,1% está subocupado y busca trabajar más horas; y el 8,1% no trabajó durante la semana relevada.
Los datos reflejan un mercado laboral que continúa mostrando dificultades para generar empleo de calidad, con más de un millón de personas desocupadas y una elevada proporción de trabajadores informales y subocupados.