El consumo de carne vacuna cayó 12% en los primeros siete meses de 2026 y el consumo per cápita se ubicó en 46,3 kilos anuales, casi 5 kilos menos que un año atrás. La baja se da en un contexto de fuerte aumento de los precios de la carne, por encima de la inflación general.
La caída también se refleja en el consumo por habitante. El promedio móvil de los últimos doce meses alcanzó los 46,3 kilos por persona al año, un 9,4% menos que en julio de 2025. Esto representa una reducción de 4,8 kilos por habitante respecto del mismo período del año pasado.
Uno de los principales factores detrás de la retracción es la evolución de los precios. Aunque en julio el rubro carnes y derivados registró una leve baja mensual del 0,6%, acumuló un incremento del 42,9% interanual, por encima del 34% de inflación general.
En el caso específico de la carne vacuna, el aumento fue todavía mayor: los precios de los cortes vacunos subieron 52% en un año. En cambio, el pollo tuvo una variación del 22,9%, lo que provocó un fuerte cambio en los precios relativos entre ambas carnes.
De acuerdo con CICCRA, durante los últimos doce meses la carne vacuna se encareció 23,7% en relación con el pollo, situación que contribuyó a modificar las decisiones de consumo de los hogares.
Qué pasó con los principales cortes
En julio se observó cierta estabilización en los precios minoristas. El valor promedio de los cortes vacunos bajó 0,6% mensual, mientras que el pollo entero retrocedió 0,3%, hasta los $4.806,1 por kilo.
Entre los cortes vacunos, el asado registró una disminución del 1,3%, con un precio promedio de $16.708,2 por kilo, y acumuló su cuarta baja mensual consecutiva. La nalga cayó 0,8%, hasta $21.447,8 por kilo, mientras que la carne picada común bajó 0,7%, a $10.554,1.
En sentido contrario, la caja de hamburguesas congeladas aumentó 3,3% mensual y alcanzó un valor promedio de $8.192,3.
Las exportaciones de carne crecieron
Mientras el mercado interno muestra una fuerte contracción, las exportaciones de carne vacuna mantienen una tendencia positiva.
Durante los primeros siete meses de 2026, el volumen exportado aumentó 8,8% interanual, impulsado principalmente por el crecimiento de las ventas hacia Estados Unidos.
Según el informe, el nuevo cupo otorgado por el gobierno estadounidense permitió más que compensar la reducción de los embarques destinados a China.
De esta manera, el mercado de carne vacuna presenta dos dinámicas contrapuestas: mientras el consumo doméstico pierde volumen por el impacto de los precios sobre el poder adquisitivo, las exportaciones ganan participación y sostienen el nivel de actividad del sector.
La evolución del consumo dependerá en los próximos meses de la relación entre los precios de la carne, los ingresos de los hogares y el comportamiento de la inflación. Por ahora, los datos muestran que los argentinos consumen cada vez menos carne vacuna, mientras el sector exportador encuentra mayor dinamismo en los mercados externos.