Más de la mitad de los hogares urbanos argentinos recurrió a algún tipo de financiamiento durante el primer trimestre de 2026. El porcentaje trepó al 62,8% entre las viviendas con menores de edad.
El dato refleja una fuerte utilización de herramientas de financiamiento por parte de las familias, aunque no representa el máximo histórico de la serie. El mayor registro se produjo en el cuarto trimestre de 2019, cuando el 61,6% de los hogares había recurrido a algún mecanismo para financiar sus gastos.
Los hogares con niños son los que más se financian
La necesidad de recurrir al financiamiento aumenta cuando existen menores de edad en el hogar. De acuerdo con el relevamiento, el 62,8% de las viviendas con niños o adolescentes utilizó algún tipo de financiación, frente al 52,7% de los hogares sin menores.
Entre las modalidades utilizadas, uno de cada tres hogares se financia mediante compras fiadas o con tarjeta, mientras que dos de cada diez combinan distintas alternativas para afrontar sus gastos.
El informe también muestra diferencias vinculadas con la situación laboral. El 71,1% de los hogares donde hay un trabajador asalariado utiliza algún mecanismo de financiamiento, mientras que el porcentaje se reduce al 55,8% entre los hogares vinculados al empleo informal.
Los ingresos también marcan diferencias
El nivel de ingresos presenta otro contraste significativo. Siete de cada diez hogares de mayores ingresos recurren al financiamiento, convirtiéndose en el estrato socioeconómico que más utiliza estas herramientas.
En los hogares de menores recursos, en tanto, seis de cada diez deben recurrir a algún tipo de financiación para afrontar sus gastos y llegar a fin de mes.
La situación también varía según la región del país. El Noroeste argentino aparece como la zona donde más hogares apelan al financiamiento, con aproximadamente siete de cada diez personas que reconocieron haber pedido dinero prestado para llegar a fin de mes.
El financiamiento y el endeudamiento de los hogares
Los datos se conocen en un contexto de creciente preocupación por el nivel de endeudamiento y la morosidad de las familias argentinas. El informe permite observar que el recurso al financiamiento atraviesa a distintos sectores sociales, aunque con diferencias según la composición familiar, los ingresos y la situación laboral.
Si bien el nivel registrado en 2026 está por debajo del récord de 2019, casi seis de cada diez hogares urbanos necesitaron recurrir al financiamiento durante el primer trimestre del año.