Drones agrícolas: crece su adopción en el campo argentino por eficiencia, menor costo y rápida amortización

La incorporación de drones para aplicaciones agrícolas comienza a consolidarse en el campo argentino. Productores y contratistas los adoptan cada vez más por su capacidad de trabajar en el momento justo, evitar el pisoteo del cultivo y mejorar la precisión de las aplicaciones.


Drones

Fuente: Redacción Vía Noticias

Lo que hace pocos años era una tecnología experimental hoy empieza a convertirse en una herramienta habitual en el agro argentino. Los drones agrícolas ganan terreno entre productores y prestadores de servicios, impulsados por su capacidad para resolver problemas operativos clave como ingresar a los lotes en el momento exacto, evitar el daño sobre los cultivos y realizar aplicaciones más precisas.

El avance tecnológico de los equipos fue uno de los factores que aceleró la adopción. Según explicó Guillermo Schumacher, gerente general de Tekron, el crecimiento del mercado está directamente ligado a la evolución en la capacidad de trabajo de los drones.

La empresa presentó recientemente el modelo T100, un equipo de última generación que representa un salto importante en productividad. Según detalló Schumacher, el dron puede trabajar entre 30 y 35 hectáreas por hora en cultivos extensivos, prácticamente el doble que su antecesor.

“Hace tres años un dron hacía cinco o seis hectáreas por hora. Hoy estamos hablando de 30 a 35 hectáreas por hora, lo que muestra la velocidad con la que evolucionó esta tecnología”, explicó.

El equipo incorpora tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging) para realizar escaneos tridimensionales de alta precisión, mapeo topográfico y fotogrametría, además de un sistema de pulverización con brazos independientes. Tiene capacidad para transportar hasta 150 litros de caldo o 100 kilos de carga, lo que amplía el abanico de aplicaciones posibles.

Entre sus principales ventajas, Schumacher destacó que el dron permite trabajar sin pisar el cultivo y sin exponer al operador a los fitosanitarios, ya que el manejo se realiza a distancia. “Eso representa un avance importante en términos de eficiencia y seguridad”, señaló.

En términos económicos, los equipos de mayor tamaño rondan actualmente los 42.000 dólares, mientras que otros modelos se ubican cerca de los 35.000 dólares. En muchos casos, la inversión puede recuperarse en aproximadamente un año de trabajo, lo que explica el creciente interés del sector.

La expansión de esta tecnología también abrió nuevas oportunidades laborales. “Estamos viendo muchos casos de agrónomos o jóvenes profesionales que juntan capital y empiezan a ofrecer servicios con drones. Es una puerta de entrada al agro para perfiles nuevos”, indicó Schumacher.

Las proyecciones reflejan con claridad el crecimiento del sector. En 2024 había menos de 500 drones operando en la Argentina, mientras que las estimaciones para 2026 apuntan a un parque cercano a 3.000 unidades.

“Hace cuatro años prácticamente no existía el técnico de drones. Hubo que formar ese perfil profesional. Hoy el productor tiene capacitación, servicio técnico y repuestos, y eso genera confianza para adoptar la tecnología”, agregó.

Desde la industria de insumos también observan una transformación en el sistema productivo. Fiorela Baruzzo, directora comercial de SummitAgro, explicó que la empresa decidió incorporar drones agrícolas como parte de una estrategia orientada a sistemas productivos más tecnológicos y eficientes.

Actualmente en el país se aplican cerca de 2,5 millones de hectáreas con drones, aunque las proyecciones indican que el crecimiento será muy fuerte. En los próximos cuatro o cinco años, la superficie tratada con esta tecnología podría alcanzar hasta el 30% del total aplicado.

Baruzzo destacó que estos equipos permiten ingresar al lote justo en el momento en que se necesita realizar el tratamiento, algo que muchas veces resulta difícil con maquinaria terrestre, especialmente cuando el cultivo está desarrollado o el suelo presenta exceso de humedad.

Además, permiten evitar el pisoteo del cultivo y realizar aplicaciones de bajo volumen, lo que reduce el uso de insumos y el impacto ambiental.

“El productor también ve que la inversión necesaria para comprar un dron es mucho menor que la que requiere una pulverizadora terrestre, lo que facilita el acceso a la tecnología”, explicó.

La ejecutiva también subrayó el impacto que esta tecnología tiene en el empleo rural. “Es una salida laboral nueva para muchos jóvenes que terminan sus estudios y encuentran en los drones una oportunidad para trabajar en el sector agropecuario”, sostuvo.

Sin embargo, advirtió que la adopción debe ir acompañada de conocimiento agronómico. “Lo peor que puede pasar es que el productor adopte mal la tecnología y la termine descartando. Por eso es clave acompañar con capacitación, ensayos y transferencia de conocimiento”, señaló.

En paralelo, nuevas empresas apuestan por equipos cada vez más grandes y productivos. Mateo Donnelly, de Villanueva Drones para la marca GTEEX, explicó que la firma presentó el modelo King 150 Max, que definen como el dron agrícola más grande del mercado.

El equipo fue desarrollado pensando en grandes extensiones agrícolas y, según la compañía, puede cubrir hasta 700 hectáreas en una jornada laboral de diez horas, posicionándose entre los drones más productivos disponibles.

La empresa también comercializa el King 100, un modelo con capacidad de 70 litros que puede trabajar entre 300 y 400 hectáreas por día, dependiendo de las condiciones de operación.

Donnelly destacó que una de las principales ventajas de estos equipos es su mayor ancho de trabajo, lo que permite aumentar la eficiencia de las aplicaciones. También sobresale la autonomía de vuelo, que en el modelo más grande alcanza 14 minutos por batería, frente a los siete a diez minutos que ofrecen muchos drones del mercado.

Durante cada vuelo, el equipo puede cubrir aproximadamente 10 hectáreas antes de realizar el recambio de batería y la recarga del tanque.

“El productor hoy busca mayor productividad, más hectáreas por hora y una mejor calidad de aplicación. Esa fue una de las necesidades que vimos en el mercado y por eso decidimos traer esta tecnología”, concluyó.