El Gobierno lanzó un programa para estimular los créditos hipotecarios mediante fondos del FGS de ANSES. La primera licitación será por $200.000 millones y los bancos deberán ofrecer préstamos a una tasa máxima de UVA + 7,5%.
La iniciativa contempla la utilización de hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, que serán canalizados hacia las entidades financieras mediante licitaciones de depósitos a plazo fijo ajustables por UVA. Los recursos deberán destinarse exclusivamente a créditos hipotecarios para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.
La primera licitación está prevista por hasta $200.000 millones y el Gobierno espera concretarla dentro de los próximos días. Luego se realizarán nuevas licitaciones en función del avance de los bancos en la generación de los préstamos.
¿Cómo serán los nuevos créditos hipotecarios?
Los bancos que accedan a los fondos deberán ofrecer préstamos hipotecarios con una tasa máxima de UVA + 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y un monto que no podrá superar las 150.000 UVA por crédito.
El programa establece dos alternativas para los depósitos que recibirán las entidades financieras: un plazo de un año, con una tasa mínima de UVA + 2,5%, y otro de cinco años, con un rendimiento mínimo de UVA + 4,5%.
Caputo sostuvo que el objetivo es que más familias puedan acceder a una vivienda propia con una cuota comparable con la de un alquiler.
Como ejemplo, el funcionario estimó que un crédito cercano a US$100.000, tomado a 30 años, implicaría una cuota inicial de alrededor de $865.000, mientras que el ingreso neto del grupo familiar requerido sería superior a $3,4 millones.
El Gobierno busca ampliar el crédito hipotecario
Según datos oficiales, el crédito hipotecario en Argentina todavía representa una proporción reducida de la economía. Caputo señaló que equivale a aproximadamente 2% del PBI, muy por debajo de otros países de la región y de las economías desarrolladas.
El Gobierno también plantea que el impulso al crédito tenga un efecto sobre otros sectores de la economía, especialmente la construcción, la generación de empleo y las actividades vinculadas con el equipamiento de las viviendas.
La medida se complementa con otras decisiones recientes orientadas a ampliar el financiamiento para el sector inmobiliario y de la construcción.
Un mercado que busca recuperar dinamismo
El lanzamiento del programa se produce en un contexto de fuerte debate sobre el acceso al financiamiento y el endeudamiento de las familias.
La apuesta oficial es que una mayor disponibilidad de crédito y tasas más competitivas permitan ampliar el número de hogares que pueden acceder a una vivienda, al mismo tiempo que se genera actividad en la construcción.
Para Caputo, el desafío pasa por recuperar un mercado hipotecario que todavía tiene un peso reducido y que, según el Gobierno, presenta un amplio margen de crecimiento.