as fuerzas de seguridad de Bolivia desplegaron un amplio operativo para despejar carreteras bloqueadas desde hace once días por sectores campesinos y sindicales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La crisis política suma presión internacional y preocupación por la situación humanitaria.
La acción, denominada “Corredor humanitario”, movilizó desde la madrugada a unos 2.500 efectivos policiales y cerca de 1.000 militares, según informaron las autoridades bolivianas.
Las protestas y cortes de ruta llevan once días y son impulsados por organizaciones campesinas y sindicales que reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Buscan garantizar el ingreso de alimentos y medicamentos
El comandante de la Policía boliviana, Mirko Sokol, aseguró que el objetivo del operativo es garantizar la circulación de alimentos, medicamentos, ambulancias y oxígeno medicinal hacia La Paz.
Además, explicó que se intenta facilitar el traslado de turistas que permanecen varados por los bloqueos en distintas zonas del país.
“No estamos yendo a enfrentar, simplemente a hacer el trabajo que nos corresponde de desbloquear las vías”, sostuvo el jefe policial.
Las rutas afectadas y el despliegue militar
Entre las carreteras bloqueadas se encuentran:
- La vía que conecta La Paz con la región de Oruro.
- Rutas hacia el centro y oriente boliviano.
- El camino hacia Copacabana, localidad turística ubicada sobre el lago Titicaca.
- Vías del sur de la sede de Gobierno.
Por su parte, el comandante de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, explicó que los militares participan como apoyo logístico y de seguridad mientras la Policía encabeza el operativo.
Las protestas exigen la renuncia de Rodrigo Paz
Las movilizaciones son encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz “Tupac Katari”.
Los sectores movilizados consideran que el presidente Rodrigo Paz no logró resolver la crisis política y económica que atraviesa el país.
A la tensión se suma una marcha de seguidores del expresidente Evo Morales que avanza hacia La Paz y prevé arribar el lunes para reclamar también la salida del mandatario.
El Gobierno denunció un intento de desestabilización
Desde el oficialismo denunciaron un supuesto “plan macabro” impulsado por Evo Morales para “romper el orden constitucional”.
Además, el Gobierno aseguró que las protestas estarían financiadas por el narcotráfico, acusaciones que fueron rechazadas por el exmandatario boliviano.
La crisis política elevó la preocupación regional y motivó pronunciamientos internacionales.
Ocho países expresaron preocupación por la situación en Bolivia
Ocho países latinoamericanos manifestaron su preocupación por la situación humanitaria y política en Bolivia.
A través de un comunicado conjunto, Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú rechazaron cualquier intento de desestabilización institucional.
Los gobiernos firmantes también pidieron preservar la paz social y avanzar en instancias de diálogo político para descomprimir el conflicto.