El Ministerio de Salud libanés actualizó el balance de víctimas y advirtió que las cifras podrían seguir aumentando. Solo en un día, los ataques dejaron más de 350 muertos y más de 1.200 heridos.
De acuerdo con el último reporte oficial, más de 6.300 personas resultaron heridas como consecuencia de los ataques israelíes en distintas regiones del país, incluyendo la capital, Beirut.
El nivel de violencia se intensificó en los últimos días. Solo el miércoles, los bombardeos dejaron 357 muertos y 1.223 heridos en una de las jornadas más letales desde el inicio de las hostilidades.
Desde el Ministerio de Salud advirtieron que las cifras aún son preliminares debido a la complejidad de las tareas de rescate. “El número sigue siendo provisorio por la remoción de escombros y la necesidad de realizar pruebas de ADN para identificar a las víctimas”, indicaron.
Por su parte, las fuerzas israelíes aseguraron haber abatido al menos a 180 miembros de Hezbolá durante los ataques más recientes, en operaciones que alcanzaron objetivos en Beirut, el valle de la Bekaa y el suroeste del país.
El ejército israelí señaló que el balance surge de evaluaciones iniciales de inteligencia y que el recuento continúa en curso, en medio de una ofensiva que busca debilitar la estructura del grupo armado.
La escalada entre Israel y Hezbolá comenzó semanas atrás y desde entonces ha generado una grave crisis humanitaria, con miles de desplazados y un creciente número de víctimas civiles.
En este contexto, la comunidad internacional mantiene la preocupación por la posibilidad de una ampliación del conflicto en la región, mientras continúan los ataques cruzados y no se vislumbran señales de una desescalada en el corto plazo.