El gobierno de China negó haber retenido buques panameños y acusó a Estados Unidos de intentar tomar control del Canal de Panamá.
La respuesta oficial fue expresada por la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, quien desmintió los señalamientos y cuestionó la postura estadounidense.
“El hecho de que Estados Unidos repita acusaciones infundadas no hace más que poner de manifiesto su intención oculta de hacerse con el control del Canal de Panamá”, afirmó durante una conferencia de prensa.
Las declaraciones se produjeron luego de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusara a China de “acoso” por presuntamente detener o retener decenas de embarcaciones panameñas, en un nuevo capítulo de tensión entre ambas potencias.
Desde Beijing, la vocera también contraatacó con una fuerte crítica: “¿Quién está socavando la neutralidad del Canal de Panamá y la estabilidad de la cadena de suministro global mediante la intimidación y la coerción unilaterales?”, planteó.
Además, aseguró que China mantiene una posición clara respecto a las operaciones portuarias en Panamá y reafirmó que el país defenderá “firmemente sus legítimos derechos e intereses”.
El cruce se produce en un contexto de creciente disputa geopolítica entre Washington y Beijing por el control de rutas estratégicas del comercio internacional, con el Canal de Panamá como uno de los puntos neurálgicos para el tránsito global de mercancías.