China cuestionó a EE.UU. por Taiwán y sancionó a funcionarios

China cuestionó las declaraciones de Estados Unidos sobre sus actividades marítimas cerca de Taiwán y pidió a Washington actuar con prudencia para preservar la estabilidad regional. Además, anunció contramedidas contra dos funcionarios de Paraguay y Belice por sus vínculos con la isla, en un nuevo episodio de tensión diplomática por la soberanía taiwanesa.


Política

Fuente: Redacción Vía Noticias

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, sostuvo que Estados Unidos debe respetar los tres comunicados conjuntos entre ambos países y manejar la cuestión de Taiwán con prudencia. Según afirmó, Washington debería adoptar medidas concretas para preservar las relaciones bilaterales y la paz y la estabilidad en la región.

Durante una conferencia de prensa, Mao reiteró que Pekín considera a Taiwán parte de su territorio y sostiene que la cuestión constituye un asunto interno en el que no debe haber interferencia extranjera.

China defendió sus actividades marítimas cerca de Taiwán

Mao afirmó que China tiene derechos sobre su zona económica exclusiva y su plataforma continental en las aguas al este de Taiwán, y defendió las actividades que realiza en esa zona.

“Es algo que entra plenamente dentro de los derechos soberanos y la jurisdicción de China”, sostuvo la portavoz, al considerar que esas operaciones son legítimas.

Además, rechazó las acusaciones de Washington y aseguró que China no es responsable de generar inestabilidad en esa área marítima.

La disputa se inscribe en las diferencias entre Pekín y Washington sobre la seguridad regional, las actividades militares y marítimas chinas y el futuro político de Taiwán.

Sanciones contra funcionarios de Paraguay y Belice

En paralelo, el Gobierno chino anunció contramedidas contra dos funcionarios de países que mantienen relaciones diplomáticas con Pekín, pero cuyos representantes realizaron acciones vinculadas con Taiwán que China considera contrarias a sus intereses.

Las medidas alcanzan a:

  • Gustavo Emigdio Villate Samaniego, ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación de Paraguay.

  • Francis Fonseca, ministro de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior de Belice.

Según Mao Ning, las decisiones se adoptaron en respuesta a acciones que Pekín considera una interferencia en sus asuntos internos. La portavoz señaló que las contramedidas se aplican al amparo de la Ley contra las Sanciones Extranjeras de la República Popular China.

El anuncio fue publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores chino en su sitio oficial.

Pekín acusó a los funcionarios de respaldar la independencia de Taiwán

Mao cuestionó las visitas de funcionarios de Paraguay y Belice a Taiwán y la recepción de representantes vinculados con las fuerzas políticas taiwanesas que defienden la independencia de la isla.

También los acusó de difundir información que, según el Gobierno chino, perjudica la imagen del país, en particular en relación con denuncias sobre supuestos ciberataques chinos.

La portavoz sostuvo que Pekín adoptará medidas punitivas contra quienes considere que respaldan el separatismo taiwanés y afirmó que defenderá su soberanía y su integridad territorial.

Estas acusaciones corresponden a la posición oficial del Gobierno chino; el comunicado citado no aporta, por sí mismo, una verificación independiente de las denuncias mencionadas.

China volvió a advertir a los países que mantienen vínculos con Taiwán

El Ministerio de Relaciones Exteriores también instó a los pocos países que mantienen relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán a evitar acciones que Pekín interpreta como un respaldo a la independencia de la isla.

China sostiene que el reconocimiento del principio de “una sola China” es una condición central de sus relaciones diplomáticas y considera que cualquier vínculo oficial con las autoridades taiwanesas constituye una cuestión de soberanía.

El nuevo cruce con Estados Unidos y las medidas anunciadas contra funcionarios de Paraguay y Belice reflejan la continuidad de las tensiones diplomáticas en torno a Taiwán, un territorio autogobernado que Pekín reclama como parte de su país.