La demora en la presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni genera incomodidad dentro del Gobierno y expone al presidente Javier Milei, quien había prometido una rápida difusión del documento. En Casa Rosada crece la preocupación por el impacto político y judicial del caso.
La demora contradice los dichos del presidente Javier Milei, quien había asegurado días atrás que el documento sería difundido “lo más rápido posible”.
Sin embargo, a una semana de aquellas declaraciones, todavía no existe una fecha concreta para la presentación formal de la DDJJ del funcionario.
Malestar interno en Casa Rosada
Según trascendió desde sectores oficiales, la situación comenzó a generar fuertes ruidos internos dentro del Gobierno. Varios ministros y dirigentes libertarios consideran que el caso afecta el funcionamiento político de la gestión y desplaza la agenda oficial.
“Así es muy difícil”, reconocen en el entorno gubernamental, donde admiten que cada anuncio del Ejecutivo termina opacado por las repercusiones judiciales y mediáticas que rodean al jefe de Gabinete.
Además, en el oficialismo preocupa que continúen apareciendo nuevas revelaciones vinculadas al patrimonio y situación judicial del funcionario.
Patricia Bullrich pidió una definición
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, fue una de las primeras voces oficiales en reclamar públicamente una resolución del tema.
El pasado 6 de mayo pidió avanzar con una aclaración patrimonial y días después ratificó su postura durante una rueda de prensa.
“Ya lo dije. Con una vez alcanza”, sostuvo la funcionaria al ser consultada nuevamente sobre la situación de Adorni.
Bullrich consideró que el propio jefe de Gabinete debe trabajar en la regularización de su situación patrimonial, tanto por su figura pública como por el impacto institucional sobre el Gobierno.
Las versiones cambiantes dentro del oficialismo
En torno a la presentación de la declaración jurada hubo distintas versiones dentro de la Casa Rosada.
Inicialmente, el propio Manuel Adorni aseguró que iba a presentar el documento ante la Oficina Anticorrupción. Incluso ironizó sobre el tema al afirmar que Bullrich “se adelantó” al anuncio.
Posteriormente, desde el Gobierno señalaron que la difusión de la DDJJ podría demorarse entre 25 y 30 días. Sin embargo, con el correr de las jornadas, esa posibilidad perdió fuerza y hoy no existe un cronograma definido.
La falta de precisiones alimenta el malestar interno y deja a la administración de Javier Milei concentrada casi exclusivamente en defender al funcionario.
Milei sostiene a Adorni pese a la presión
Pese a las críticas y la creciente presión política, el Presidente mantiene su respaldo total a Adorni, a quien considera un dirigente “leal y honesto”.
Dentro del oficialismo aseguran que Milei no está dispuesto a desprenderse de uno de sus funcionarios de mayor confianza, aun cuando el costo político pueda impactar sobre la estrategia electoral futura.
En sectores libertarios incluso interpretan que el mandatario prioriza la fidelidad política por encima de cualquier cálculo electoral.
Mientras tanto, la demora en la presentación patrimonial continúa profundizando el desgaste interno y mantiene abierto un frente sensible para el Gobierno nacional.