Ataques de EE.UU. e Israel en Irán: bombardeos a infraestructura y víctimas civiles

Estados Unidos y Israel intensificaron los ataques sobre Irán, con bombardeos a aeropuertos, ciudades y zonas estratégicas. Hay al menos 18 muertos, incluidos niños, y crece la preocupación internacional.


Internacionales

Fuente: EFE

Uno de los blancos fue un aeropuerto internacional en la provincia de Lorestán, en el oeste del país, donde si bien no se registraron víctimas, sí se produjeron daños en infraestructura clave. También se reportaron ataques en localidades como Selseleh y Delfan, donde las telecomunicaciones quedaron interrumpidas tras los bombardeos.

Las ofensivas se extendieron a múltiples puntos del territorio iraní. De acuerdo a medios locales, aeropuertos en Kashan, Khoy, Mashhad y Urmia fueron alcanzados, al igual que el Aeropuerto Internacional Qasem Soleimani en Ahvaz y el aeropuerto de Mehrabad en Teherán, que ya había sido atacado en ocasiones anteriores.

Además, se registraron impactos en un puente cercano a la ciudad de Qom y en la estratégica isla de Kharg, clave para la exportación de petróleo iraní. En la ciudad de Chegeni, los ataques también dañaron infraestructura deportiva.

El saldo más grave se registró en la provincia de Alborz, en el norte del país, donde bombardeos sobre zonas residenciales dejaron al menos 18 muertos, entre ellos dos niños. Las autoridades locales calificaron los ataques como “cobardes” y denunciaron que fueron ejecutados por aviones israelíes con apoyo directo estadounidense.

En paralelo, el Ejército de Israel emitió advertencias a la población iraní para evitar desplazamientos en tren y mantenerse alejados de las vías ferroviarias, lo que sugiere la posibilidad de nuevos ataques sobre infraestructura de transporte.

Por su parte, la Guardia Revolucionaria Islámica informó la interceptación de un buque vinculado a Israel que, según afirmó, transportaba equipamiento militar a través de Emiratos Árabes Unidos, evitando el paso por el Estrecho de Ormuz.

En medio de la escalada, el presidente estadounidense Donald Trump volvió a lanzar advertencias de alto voltaje, insistiendo en que el conflicto podría marcar un punto de inflexión histórico.

La comunidad internacional comenzó a reaccionar ante el agravamiento del conflicto. La Unión Europea pidió “máxima moderación” y reclamó el respeto del derecho internacional, especialmente en lo referido a la protección de civiles e infraestructura crítica.

Desde Bruselas advirtieron que los ataques sobre objetivos civiles podrían tener consecuencias humanitarias devastadoras y profundizar aún más la inestabilidad regional.

El conflicto, que se intensificó a fines de febrero, mantiene en alerta al mundo por el riesgo de una escalada mayor con impacto global, tanto en el plano geopolítico como económico.