Bombardeos israelíes causaron al menos seis víctimas fatales en el sur de Líbano, pese a la vigencia de una tregua que había sido extendida recientemente.
Según informó el Ministerio de Salud libanés, las víctimas se registraron en distintas localidades de la región: dos muertos en Wadi al-Hujair, uno en Srifa, uno en Yater —donde además hubo un herido—, dos en Touline y otro lesionado en Khirbet Selm.
El ataque ocurre en un contexto particularmente delicado, ya que ambas partes mantenían una tregua que había entrado en vigor a mediados de abril, tras semanas de intensos enfrentamientos en la frontera sur libanesa.
La escalada de violencia se vincula con el conflicto más amplio en Medio Oriente, marcado por la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que eleva el riesgo de una expansión regional del enfrentamiento.
Días atrás, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado la extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano por tres semanas, en un intento por contener la situación.
Sin embargo, este nuevo bombardeo pone en duda la estabilidad de la tregua y vuelve a encender las alarmas en la región, donde persiste una alta tensión militar y diplomática.
Hasta el momento, no se informaron detalles oficiales sobre los objetivos específicos del ataque ni la respuesta de las autoridades libanesas, en un escenario que continúa siendo volátil y con riesgo de nuevas escaladas.